El papa León XIV alerta en la UNESCO sobre un «paraíso de las máquinas» y la corrupción de la cultura
–(Imagen Unescso). El papa León XIV advirtió este viernes en París, durante un discurso pronunciado este viernes en la sede de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) en Paris, Francia, que el rápido desarrollo de la inteligencia artificial y de las tecnologías puede dar lugar a un «paraíso de las máquinas» que invade y condiciona la vida cotidiana de las personas.
«Si queremos evitar perder nuestra humanidad en medio de un ‘paraíso de las máquinas’ que invada y condicione nuestra vida diaria, urge una educación en el discernimiento ético y en la capacidad de reconocer el bien moral», afirmó.
Asimismo, el pontífice subrayó que el respeto a la dignidad humana y a los derechos y libertades fundamentales debe avanzar al mismo ritmo que los cambios sociales y el progreso tecnológico.
Además, el Papa León XIV advirtió que la inteligencia artificial ha propiciado una “corrupción de la cultura” que podría afectar lo que significa ser humano.
El Pontífice visitó la sede de la UNESCO —organismo especializado de las Naciones Unidas que trabaja en la preservación del patrimonio cultural y la promoción de la paz, el desarrollo sostenible y los derechos humanos— durante el primer día de su viaje a Francia, del 25 al 28 de septiembre.
“Una pregunta fundamental merece ser explorada, una que exige urgentemente una respuesta: ¿Qué significa ser humano?”, afirmó León XIV en un discurso pronunciado mitad en francés y mitad en inglés.
“Toda cultura se enfrenta a esta pregunta, que está en el corazón de toda forma de conocimiento, de todo arte y de toda religión. Incluso en el siglo XXI, no podemos dar por sentado que sabemos quién es la persona humana o qué significa vivir como ser humano”, señaló el Pontífice.
León XIV contrapuso la dominación y la confusión de la Torre de Babel, con la que anteriormente ha comparado a la inteligencia artificial, con la paz y la unidad que se encuentran en Pentecostés.
“La corrupción de la cultura que estamos considerando encuentra su redención en la plaza pública de Pentecostés”, afirmó. “Allí, un mensaje de paz es recibido como una buena noticia por personas de todas las naciones. Este mensaje proclama la resurrección de Jesús, es decir, la victoria de la vida sobre la muerte y la salvación que da esperanza al mundo”.
El Papa también habló sobre el desarrollo de las comunicaciones y el riesgo de difundir información falsa y “palabras desprovistas de significado”, que terminan “obstaculizando el diálogo en lugar de favorecerlo”.
“La inteligencia artificial amplifica este problema”, continuó. “Aunque estos sistemas pueden correlacionar datos, no pueden responder a preguntas relacionadas con el sentido de la vida humana, que está arraigado en la experiencia vivida”.
León XIV condenó el poder opresivo, el orgullo, la injusticia y los conflictos.
“La ciencia misma, cuando se reduce a una técnica de poder, deja de servir para elevar a la persona humana y, en cambio, corre el riesgo de degradar los frutos del esfuerzo humano”, afirmó.
El Pontífice dedicó una parte importante de su discurso a destacar el cuidado que merece toda vida humana, especialmente la de las personas más vulnerables, como “los niños en el vientre de sus madres y en los distintos escenarios de guerra, las personas con discapacidades físicas e intelectuales, los ancianos, los migrantes y refugiados, y todos aquellos que son excluidos arrogantemente por ser considerados improductivos”.
“Ellos son la verdadera prueba de nuestras afirmaciones de respeto a la dignidad humana, y su protección y promoción se extienden también a la creación”, afirmó.
Sobre los avances tecnológicos, el Santo Padre señaló que “la paradoja se ha vuelto cada vez más evidente: mientras se atribuye ‘inteligencia’ a los sistemas computacionales, nos cuesta reconocer la dignidad inalienable de las personas humanas, cuyas vidas son juzgadas según el criterio de la eficiencia y que, cuando ya no son consideradas productivas, son rechazadas y descartadas”.
La llegada del Papa León XIV a la UNESCO fue recibida con un cálido aplauso por parte del público.
Antes de pronunciar su discurso, el Papa realizó un breve recorrido por la sede, incluida la biblioteca, que alberga los archivos diplomáticos de la UNESCO. León XIV también recibió un fuerte aplauso cuando regó un olivo como signo del cuidado de la paz.
Asimismo, recibió una copia del Memorándum del Libro de la Paz, un documento de archivo presentado durante la cuarta sesión de la Conferencia General de la UNESCO, en 1949, para apoyar la misión de la organización de prevenir conflictos mundiales después de la Segunda Guerra Mundial.
León XIV subrayó que visitaba la UNESCO “como pastor, para hablarles en nombre de la Iglesia, que busca continuamente entrar en diálogo y tiene un mensaje que compartir con todos los pueblos, con todos los hombres y mujeres de buena voluntad”, y elogió la misión del organismo de construir un mundo justo y favorecer un auténtico desarrollo humano.
Al citar su encíclica Magnifica Humanitas, afirmó que la Santa Sede considera a la UNESCO “un socio privilegiado al servicio del bien común”, que es “la expresión social de la dignidad” que todos compartimos desde el principio y en igual medida.
El Papa también destacó la importancia de la verdad, sin la cual el lenguaje queda sometido a la violencia y al poder, y señaló que “la corrupción de la ley comienza con la corrupción del corazón”. (Información RT y Aciprensa).

