Foto: Acueducto de Bogotá
Una llanta abandonada puede tardar más de 500 años en degradarse, convirtiéndose en un foco de contaminación ambiental y en un riesgo para la salud pública. Frente a esta problemática, la Alcaldía Mayor de Bogotá, la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos (UAESP) y Aguas de Bogotá trabajan de manera articulada para retirar estos residuos de las calles y contribuir a la recuperación del espacio público.
En lo corrido de 2026, se han recogido 131.283 llantas abandonadas en Bogotá. De acuerdo con el balance presentado, durante septiembre se retiraron más de 18.000 unidades, como parte de las acciones para mantener limpia la ciudad y evitar la acumulación inadecuada de estos residuos.
Las llantas fuera de uso son consideradas residuos especiales, por lo que requieren un manejo y una disposición adecuados. Por esta razón, no deben mezclarse con los residuos ordinarios ni abandonarse en andenes, vías públicas o cualquier otro espacio de la ciudad.
Las autoridades reiteran el llamado a la ciudadanía para disponer correctamente las llantas fuera de uso y evitar su abandono en el espacio público. Su manejo responsable contribuye a prevenir la contaminación y a construir una Bogotá más limpia y sostenible.


