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Gustavo Petro niega contratos sexuales: «Vomitaría sobre mí mismo si alguna vez hiciera algo semejante»

–El expresidente Gustavo Petro refutó en un comunicado que publicó en su cuenta en X las denuncias que hizo la joven Deisy Alexandra Jiménez, de 26 años, sobre contratos para obtener favores sexuales y las calificó de infundios, como resultado de una campaña para «descubrir» su vida íntima que, asegura, «viene del Gobierno de Abelardo de la Espriella y hay dinero de por medio».

«Jamás he entregado un contrato a cambio de obtener relaciones sexuales. Vomitaría sobre mí mismo si alguna vez hiciera algo semejante», afirma.

Petro comienza señalando que después de haber intentado mostrarlo como corrupto y narcotraficante, «intención expresada por personas como Abelardo de la Espriella y Donald Trump, sin poder presentar una sola prueba de corrupción o narcotráfico, porque nunca me he robado un peso del erario y he luchado durante más de dos décadas contra los narcotraficantes, poniendo al descubierto sus relaciones políticas, ahora pasan a indagar constantemente sobre mi vida íntima y sexual».

Añade que «cuando se intentó hacer creer, sin una sola prueba, que podría haber niñas travestis involucradas, infundio difundido por el señor Negre, su página de internet y sus bots, se supo casi de inmediato que varias camionetas buscaban niñas travestis en el barrio Santa Fe para pagarles por declaraciones contra mí. Quienes adelantaban esa operación fueron sorprendidos en el acto».

Y a renglón seguido señala que lo que tiene que decir sobre el intento de la revista Semana de invadir su vida íntima y sexual, es lo siguiente:

«Nunca he cometido delitos en mi vida sexual.

Creo que, sin el poder de quienes pagan por esas entrevistas, no buscarían invadir mi vida íntima y sexual.

EI intento de invadir la vida íntima de las personas acaba con la libertad de cualquier ser humano en Colombia. Por eso, nunca he utilizado en mis debates las situaciones sexuales o amorosas de mis rivales. A 10 largo de mi trayectoria parlamentaria he adelantado debates cruciales para el país.

Dado su fracaso en demostrar actos de corrupción en mi vida pública, ahora se meten en lo que creen que ha sido mi vida sexual hasta el momento.

Pienso que la vida íntima no es para exhibirla y que nadie tiene derecho a exponer la intimidad de otra persona, porque entonces la palabra libertad deja de tener sentido.

Creo que la vida sexual debe regirse por los mismos principios que se defienden en la vida pública. Debe existir coherencia entre 10 público y 10 privado.

No se puede hablar de paz en público y cometer actos de violencia intrafamiliar. No se puede hablar de igualdad y condenar a la compañera sentimental a la sujeción, la inferioridad o la violencia.

Nadie podrá decir eso de mí.

Jamás he entregado un contrato a cambio de obtener relaciones sexuales. Vomitaría sobre mí mismo si alguna vez hiciera algo semejante.

Ayudar a mujeres pobres, madres cabeza de hogar y que realizan trabajo sexual, para que tengan opciones de vida diferentes, como he demostrado en la administración pública mediante programas concretos y financiados, es algo muy distinto a entregar contratos a cambio de relaciones sexuales. Jamás una persona que haya participado en esos programas
públicos podrá decir que yo he hecho algo semejante.

Esos programas han existido porque responden a uno de mis principios fundamentales: que las mujeres tengan opciones y oportunidades en la vida, el trabajo y el estudio. Es un principio que defiendo tanto en mi vida pública como en mi vida íntima.

Por eso, el principal resultado de mi gobierno fue que las mujeres del estrato uno terminaran siendo el grupo social más beneficiado por mi política social y económica. Las mujeres del estrato uno vieron crecer sus ingresos reales un 41 % durante mi gobierno. Esto no solo contribuyó a reducir la desnutrición infantil, sino también el trabajo sexual obligado.

En mi vida personal no he sometido a ninguna mujer. Siempre he puesto la libertad como principio fundamental de mis relaciones. Nunca he obligado a nadie. Y cuando he encontrado situaciones de vulnerabilidad social, he buscado ayudar a superarlas.

Soy heterosexual, pero no critico a quienes tienen una orientación homosexual o bisexual, ni a quienes practican el poliamor. Han existido presidentes homosexuales y jamás los he criticado por ello.

Cuando me enamoro, soy fiel. Y cuando no existe el amor, 10 busco, aunque he aprendido que llega cuando tiene que llegar.

Jamás he cometido un delito en ninguna relación sexual. Cuando era muy joven, visitaba de vez en cuando lugares donde se ejercía el trabajo sexual. Allí experimenté que me parecía sucio pagar por sexo y percibí la tristeza de los hombres y las mujeres que acudían a esos lugares. Por eso, hace décadas dejé de visitarlos.

No creo en una sexualidad en la que la otra persona no sea libre. En libertad, todo puede ser posible en la búsqueda del placer, en mi caso, del placer de la otra persona, pero jamás se pueden pisotear los derechos de los demás. En la sexualidad todo debe ser posible, excepto vulnerar los derechos de la otra u otras personas.

Nunca he utilizado el poder público para obtener sexo, aunque sé lo que el poder puede provocar. En mi sexualidad no está el uso del poder, sino la búsqueda del amor y su realización.

Cuando en esa búsqueda encuentro vidas destruidas por una sociedad machista, que discrimina económica y socialmente a las mujeres, hago 10 que un revolucionario debe hacer: ayudar, entregarse al máximo y transformar la realidad.

Firma:

Gustavo Petro
Expresidente de la República

Andrea Petro, hija del exmandatario, también se pronunció a través de X sobre el escándalo:

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