Cuatro atentados con explosivos en Huila, Cauca y Tolima dejan cinco personas muertas y generan alerta nacional
Una letal ofensiva con vehículos y motocicletas cargadas de explosivos, atribuida preliminarmente a disidencias armadas, dejó un saldo de cinco personas fallecidas —entre ellas una bebé de dos meses de nacida— y varios heridos en las últimas horas, afectando de manera crítica a municipios de los departamentos de Huila, Cauca y Tolima con el propósito de amedrentar a la fuerza pública e intimidar a las comunidades de la región.
El suceso de mayor gravedad se registró en el barrio Aeropuerto del municipio de Planadas, en el departamento del Tolima, cerca de una unidad militar. En este sector, los agresores detonaron una volqueta acondicionada con una potente carga explosiva. El impacto de la onda expansiva causó la muerte instantánea de cuatro ciudadanos, incluida la menor de edad, además de provocar el colapso de fachadas, severos daños estructurales en inmuebles residenciales y locales comerciales, así como momentos de angustia entre los pobladores que intentaban rescatar a sus allegados de entre los escombros.
Paralelamente, la violencia afectó al municipio de Algeciras, en el departamento del Huila, donde una motocicleta cargada con material explosivo fue activada frente a un establecimiento público ubicado en el área urbana. Este ataque se cobró la vida del patrullero de la Policía Nacional Julián Esmith Castaño López e infligió lesiones de consideración a dos uniformados más y a cuatro civiles que transitaban por el lugar en el momento del estallido.
Por su parte, el departamento del Cauca fue escenario de dos acciones violentas adicionales que encendieron las alarmas de las autoridades locales. El primer atentado ocurrió en la jurisdicción de La Sierra, específicamente en el sector conocido como La Depresión y en inmediaciones del peaje El Mango, mediante el uso de una motocicleta acondicionada con explosivos. Horas después, una segunda detonación tuvo lugar en las cercanías del hospital municipal de Balboa, una acción que puso en inminente riesgo a los pacientes e instalaciones sanitarias.
Ante lo sucedido en territorio caucano, mandos del Ejército Nacional repudiaron de forma tajante el atentado perpetrado contra la infraestructura hospitalaria de Balboa. De acuerdo con las primeras hipótesis institucionales, los hechos son endosados a presuntos integrantes de la estructura residual Carlos Patiño, facción al mando del sujeto conocido con el alias de Iván Mordisco. Voceros militares enfatizaron que dirigir ataques contra centros médicos constituye una flagrante vulneración a los Derechos Humanos y al Derecho Internacional Humanitario.
Con el fin de restablecer el orden y brindar garantías de seguridad a la población civil, la Sexta Brigada del Ejército desplegó unidades tácticas especiales en la zona urbana y rural de Planadas. Las operaciones de control territorial e inteligencia militar buscan neutralizar la amenaza de artefactos no convencionales y dar con la ubicación de los responsables intelectuales y materiales de esta ola violenta que mantiene bajo máxima alerta al suroccidente del país.
