Contraloría alerta sobre riesgo inminente de pérdida de recursos por más de $10 billones en el Ministerio de Salud
–El Contralor General de la República, Jorge Eliécer Laverde Vargas, alertó sobre el riesgo inminente de pérdida de recursos públicos del Sistema General de Seguridad Social en Salud (SGSSS) por $10,18 billones debido a retrasos, suspensiones y deficiencias en el seguimiento de las obras hospitalarias. El jefe del organismo de control fiscal afirmó que la situación resulta especialmente preocupante porque solo el 1,61 % de los recursos asignados entre 2022 y 2025 corresponde a proyectos reportados como terminados.
Entre las principales deficiencias identificadas se encuentran problemas en estudios y diseños, modificaciones en el alcance de los proyectos, mayores cantidades de obra, actividades no previstas e insuficiencias presupuestales. A estas dificultades se suman debilidades en la trazabilidad de los recursos y diferencias entre las obras ejecutadas y los proyectos inicialmente viabilizados, con posibles efectos sobre los costos, los plazos y la funcionalidad de la infraestructura hospitalaria.
La Advertencia Especial al Ministerio de Salud y Protección Social por los riesgos identificados en la ejecución de recursos públicos destinados a infraestructura hospitalaria, se fundamenta en el seguimiento adelantado durante el primer semestre de 2026 por la Contraloría Delegada para el Sector Salud.
Según los resultados, al 30 de junio de 2026, el Ministerio registraba $10,18 billones en transferencias y subvenciones condicionadas pendientes de legalización, situación que evidencia la necesidad de fortalecer los mecanismos de seguimiento y control.
La Contraloría examinó una muestra de 40 proyectos financiados entre 2022 y 2025, con asignaciones por $1,03 billones. De estos, 22 proyectos, por $541.194 millones, equivalentes al 52,77 % del valor de la muestra, presentan situaciones que requieren especial vigilancia fiscal.
El contralor subrayó que la entidad continuará ejerciendo una vigilancia fiscal rigurosa, orientada a anticipar riesgos, prevenir la pérdida de recursos públicos y verificar el cumplimiento de los objetivos de inversión. «No basta con ejecutar los recursos y terminar las obras. Es indispensable garantizar hospitales en funcionamiento, servicios de salud efectivos y mejores condiciones de atención para los colombianos», puntualizó.

