El principal comandante estadounidense en la guerra de Afganistán dijo el miércoles que la decisión del presidente Barack Obama de enviar 30.000 soldados adicionales hará una gran diferencia, mientras la Casa Blanca se preparaba para presentar la nueva estrategia al Congreso.
El incremento de las muertes en combate y los costos militares han minado el apoyo público a una guerra que ya lleva ocho años, y el incremento de tropas fue recibido con críticas por los líderes liberales de su Partido Demócrata de cara al 2010, año de elecciones legislativas.
A pocas horas del discurso de Obama anunciando el envío de efectivos, el máximo comandante de Estados Unidos y la OTAN, general Stanley McChrystal, inició una gira en el campo de batalla para animar a sus fuerzas.
Parafraseando a Winston Churchill en un esperanzador mensaje por videoconferencia a sus comandantes, McChrystal dijo que la promesa de Obama de enviar refuerzos es «el fin del comienzo» de la guerra.
Churchill pronunció esa frase después de una batalla clave en el desenlace de la guerra en el norte de África durante la Segunda Guerra Mundial.
Los talibanes dijeron en un comunicado emitido por correo electrónico que el aumento de tropas para Afganistán sólo fortalecerá su determinación.
«Esta estrategia del enemigo no los va a beneficiar», dijeron los insurgentes.
McChrystal dijo a sus comandantes que las fuerzas adicionales les darán por fin los efectivos que necesitan para acelerar el entrenamiento de las fuerzas de seguridad afganas y proteger los pueblos y ciudades.
Entrenar a los soldados afganos ahora es su «principal esfuerzo», sostuvo.
Cuando le preguntaron más tarde si recibirá un número suficiente de efectivos, dijo a periodistas: «Creo que va a hacer una gran diferencia. Creo que estaremos muy bien».
Funcionarios de alto rango del Gobierno de Obama se presentarán en el Congreso el miércoles tarde para responder preguntas de los legisladores demócratas, que tienen dudas con respecto a la nueva estrategia, y republicanos, que sospechan acerca del llamado del presidente a iniciar la retirada en un plazo de 18 meses.
En su discurso por televisión del martes, Obama dijo que el objetivo de aumentar la cifra de soldados a casi 100.000 es reforzar la lucha contra los talibanes, asegurar centros clave y entrenar a las fuerzas afganas, allanando la vía para una salida de las tropas estadounidense.
«Siempre quisimos asumir la responsabilidad por el destino de nuestra nación», dijo el ministro de Defensa afgano general Abdul Rahim Wardak a periodistas, añadiendo que el discurso de Obama confirmó que Estados Unidos quiere ayudarlos en esa tarea.
Se espera que también las naciones aliadas envíen más soldados y Obama dijo que «la seguridad común del mundo» está en juego.
El primer ministro británico, Gordon Brown, instó a los países de la coalición a apoyar la iniciativa de Obama. El presidente francés, Nicolas Sarkozy, dio la bienvenida a los planes, pero no se comprometió a enviar más efectivos. Polonia dijo que podría sumar 600 soldados a su contingente de 2.000.
MENOR PLAZO
Hasta ahora no hubo declaraciones del presidente Hamid Karzai, cuya relación con el Gobierno de Obama se ha deteriorado luego de su reelección mediante unos comicios plagados de acusaciones de fraude.
Pero luego de reunirse con Karzai, McChrystal dijo que el presidente afgano apoya el plan. «Fue realmente positivo. El mandatario fue muy optimista, muy decidido».
El compromiso de Obama de comenzar a retirar las tropas estadounidenses después de 18 meses, en tanto las condiciones en terreno lo permitan, podría ayudarlo a contener la rebelión entre los demócratas.
Pero la fecha de comienzo de la retirada, julio del 2011, fue rápidamente condenada por los republicanos, que sostienen que los cronogramas de retiro sólo envalentonan a los talibanes y socavan el apoyo para los gobiernos apoyados por Washington en Afganistán y Pakistán.
Comisiones claves del Congreso fijaron audiencias consecutivas el miércoles y el jueves para analizar la estrategia revisada de guerra de Obama, que se estima costará 30.000 millones de dólares este año fiscal.
Como comandante en jefe, Obama tiene la autoridad para enviar los soldados, pero el Congreso debe aprobar el costo.
La secretaria de Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton, el secretario de Defensa, Robert Gates, y el almirante Mike Mullen, jefe del Estado Mayor Conjunto, se presentarán en el Congreso.
El general de Ejército Stanley McChrystal, comandante de las fuerzas de Estados Unidos y la OTAN en Afganistán que recomendó el envío de 40.000 efectivos adicionales, dará testimonio la próxima semana.
