Junta Militar de Myanmar acepta ayuda internacional

mayo 8, 2008 9:24 am

La Junta Militar de Myanmar, impasible desde el pasado domingo a las peticiones de cooperantes y organizaciones humanitarias, ha cedido a la presión internacional y ha permitido el acceso de tres aviones estadounidenses, cargados de toneladas de productos, para asistir a las víctimas del ciclón Nargis, que según la diplomacia estadounidense ha causado la muerte de unas 100.000 personas aunque un oficial birmano ha situado esta cifran en 80.000 y el Gobierno aún mantiene su lista de muertos en 22.980.

Al mismo tiempo, Naciones Unidas (ONU) ha desbloqueado de urgencia 10 millones de dólares para cubrir las primeras necesidades.

La catástrofe causada por el Nargis es la peor tragedia vivida en Asia desde el tsunami que arrasó varios países del sureste asiático en diciembre de 2004. –

Las peleas por hacerse con comida comienzan a producirse en las zonas más afectadas por el ciclón Nargis. –

Estados Unidos había expresado ayer su frustración por los obstáculos que la Junta Militar estaba poniendo a la entrada de ayuda internacional. Hasta ayer Naciones Unidas había sido el único organismo que había conseguido un permiso de entrada, mientras distintos países occidentales solicitaban el acceso al país asiático. Pero los militares birmanos se comportaban como un muro. Francia llegó ayer a proponer la entrada sin permiso del régimen militar. París pidió a la ONU una cláusula especial para que los cientos de socorristas y expertos en situaciones de emergencia pudiesen volar hasta la zona del desastre sin necesidad de autorización oficial birmana.

Enfermedades, inflación y carencia de arroz

Centenares de miles de personas esperan la asistencia internacional. Las mayores amenazas para los damnificados son en estos momentos las enfermedades, la escasez de alimentos y la falta de agua potable. ELPAIS.com se ha puesto en contacto con diversas organizaciones humanitarias. Médicos Sin Fronteras (MSF), que opera en Myanmar con 38 trabajadores internaciones y más de 1.200 locales, reconoce que hay zonas como Daala y Twantey, en el sur de Rangún, antigua capital birmana, donde habitan unas 300.000 personas necesitadas de ayuda. El 80% de los edificios están destruidos mientras el agua inunda la zona. MSF alerta de la prevalencia de malaria y dengue.

La catástrofe causada por el ciclón ha disparado los precios de los alimentos básicos y del combustible en uno de los países más pobres y aislados del mundo, y justo cuando los ciudadanos birmanos soportaban ya el peso de la creciente inflación y avistaban la quiebra de su país. Según los datos oficiales, el precio del cereal se ha duplicado en los mercados de Rangún, la mayor ciudad del país.

Nargis ha arrasado las zonas donde se hallan más de dos tercios de los cultivos y se prevé que el país, antaño el mayor productor de arroz del Sudeste Asiático, sufrirá una grave carencia de grano tras la tragedia, que causará una todavía mayor escasez de alimentos para los 53 millones de birmanos, la mitad de los cuales vive por debajo del umbral de la pobreza. Acción contra el Hambre ha informado a ELPAIS.com que ha empezado a llevar a cabo las primeras distribuciones de arroz en la zona de Bogalay, donde se han registrado de 10.000 fallecidos.

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