Un civil muerto y 700 familias desplazadas provocó en las últimas horas la guerra que libran las guerrillas de las Farc y el ELN por la posesión de los territorios cocaleros en el departamento del Cauca.
Entre las 700 familias desplazadas, que se concentran hoy en la cabecera del municipio de López de Micay, se contabilizan 250 niños, entre los tres meses y 5 años de edad, según lo reportó el gobernador encargado del Cauca Sebastián Silva Iragorri.
El funcionario señaló que el numero de familias desplazadas puede crecer en razón de que los líderes de las comunidades campesinas e indígenas que han llegado hasta la cabecera sostienen que la lucha es a cada momento más encarnizada en todo el recorrido del río Joli, donde están asentadas unas tres mil familias que viven de la pesca, la minería, la agricultura y la extracción de madera.
Por su parte, el alcalde de López de Micay, Juan Nepomuceno Riascos, hizo un llamado al Gobierno Nacional, para que a través de la Cruz Roja, la Dirección Nacional de Prevención y Desastres y el Gobierno del Cauca envíen a la región alimentos, drogas, leche y pañales para los niños.
También solicitó carpas para ser instaladas en zonas donde se puedan albergar las personas, pues la mayor parte se encuentran hacinadas en el Colegio Pablo VI y las escuelas.
El ELN y las Farc se disputan 3.500 hectáreas de terrenos cultivados con coca, localizadas en Dos Ríos, Chuare, Siquí, Casas Viejas, Zaragoza y San Juan de Gurumendy.