
Una de las voces mas representativas de la canción colombiana, Berenice Chávez murió en las ultimas horas. Con razón se le llamaba la reina de la canción colombiana y se le consideró una de las primeras embajadora de la música folclórica nacional en el mundo.
Berenice, nacida en Bogotá hace 89 años y quien se inició cantando a duo con su hermana Cecilia, fue, entre otras cosas, una de las primeras mujeres colombianas en hacer presencia en el cine.
En 1937 participó en Los primeros ensayos del cine parlante nacional, producción de Carlos Schoeder y los hermanos Acevedo, considerada como la primera película con sonido óptico sincrónico filmada y estrenada en el país.
En la parte musical, actuaron las Hermanitas Chávez, Berenice y Cecilia, acompañadas por su padre Isidoro Chávez, y el dúo venezolano Ravengar-Espín, junto al compositor colombiano Gabriel Escobar Casas.
De este material, la Fundación Patrimonio Fílmico Colombiano (FPFC) conserva 9 minutos, de los 25 originales.
En 1944, en el largometraje colombiano Antonia Santos, dirigido por Miguel Joseph y Mayol y Gabriel Martínez, las Hermanitas Chávez interpretan la canción No hay como mi morena, del compositor Jorge Áñez.
Berenice se dio el lujo de alternar a lado de figuras de la canción como Agustín Lara, Pedro Vargas y Olga Guillot, entre otros, cuando visitaron a Colombia.
Lara le llamó “Señora Bonita”, parodiando la canción que le hizo a su gran amor Maria Féliz.
A Pedro Vargas le hizo segunda voz y le gustó tanto que la llevó por toda la gira.
Al terminar el dueto por el casamiento de su hermana Cecilia, quien se fue a vivir a Nueva York, Berenice hizo historia como solista y se caso con un músico, el paraguayo Díno García, que la acompañó con su arpa en sus presentaciones por el mundo.
De formación empírica al lado de su padre, quien le inculcó la musica nacional, se dedico de lleno a ella, siendo sus compositores favoritos Alejandro Wills, José A. Morales y Jorge Villamil.
Precisamente, entre sus canciones preferidas, pregonaba Los arrayanes, Tiplecito de mi vida, Los guaduales, Pueblito viejo.
“Sabía tocar el tiple, pero un día me sentí muy sola y dije, mejor que toquen otros, para que me acompañen”, señalo en una ocasión.
Los despojos mortales de la artista estan siendo velados en la Funeraria Cristo Rey en Bogotá.

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