Bogotá no absorberá a los municipios vecinos


Para evitar que se repita lo sucedido en la década de los 50 cuando Bogotá abarcó los municipios anexos de Usaquén, Suba, Engativá, Fontibón, Usme y Bosa, el Distrito tiene cuatro límites físicos para evitar su expansión: Plan Zonal Norte, Operación Usme, Cerros Orientales y Río Bogotá.

Según la Secretaria del Hábitat, Catalina Velasco Campuzano, gracias a estos límites en 30 años se tendrá una ciudad densa y compacta. La funcionaria dijo que con esa medida el Distrito Capital podrá ser como París o Londres, de lo contrario, sería extensa como los Ángeles, Ciudad de México o Sao Paulo, que son ciudades insostenibles.

El Plan de Ordenamiento Zonal del Norte es un instrumento de planeación que define los criterios para la expedición de normas urbanísticas en esa área de la ciudad referentes a la delimitación de planes parciales en predios sin desarrollo, la estructura ecológica, las reglas para la distribución equitativa de cargas y beneficios, las vías principales, el sistema general del espacio público, equipamientos colectivos, y los sistemas de acueducto y alcantarillado, entre otros.

Por el sur, la Operación Usme–Eje de Integración Llanos es una estrategia macro de construcción de borde urbano-rural en una porción del territorio de la cuenca del río Tunjuelo, articulada con las políticas de protección del medio natural, aprovechamiento sostenible de recursos, calidad de vida, estructuración espacial y coordinación institucional (Decreto Distrital 252 de 2007).

Con este proyecto se espera que, dependiendo del ritmo de las inversiones, se construyan unas 80 mil viviendas en 10 ó 15 años. En esa zona también se está aplicando la Ley 388 de 1997. Existe un plan zonal, avalúos de referencia y derecho de preferencia para que el Distrito adquiera los terrenos.

La operación abarca en su totalidad, 800,3 hectáreas de suelo bruto de expansión y 137,7 hectáreas de suelo bruto urbano, para un total de 938 hectáreas.

El Corredor de los Cerros Orientales tiene como propósito ponerle fin a la construcción, generar un espacio público y una barrera a la ciudad.

Por el occidente, el Río Bogotá es el límite para no urbanizar después de la ribera. El Plan Zonal Norte determina hasta donde construir sin extenderse a Chía y Cajicá.