Honduras busca convencer a observadores internacionales para que supervisen las elecciones de este mes en un intento por legitimar el proceso, que es cuestionado desde el extranjero porque aún no fue restituido el derrocado presidente Manuel Zelaya.
La Organización de Estados Americanos (OEA), organismo que tradicionalmente envía observadores a comicios en América, ha descartado enviar una misión a Honduras para los comicios del 29 de noviembre y ha dicho que no reconocerá al ganador si Zelaya no regresa al poder.
El mandatario fue sacado del país a punta de pistola el 28 de junio, cuando pretendía realizar una consulta popular que abriera paso a la reelección presidencial, lo que sus detractores ven como un intento de emular a su aliado, el presidente venezolano Hugo Chávez.
El Centro Carter, que en agosto puso en duda que hubiera condiciones para una votación justa, dijo en octubre tras una visita a Honduras que esperaba que las tensiones fueran superadas sin recurrir a la violencia, pero no mencionó que enviaría observadores.
Un magistrado del Tribunal Supremo Electoral (TSE) dijo el viernes que se Honduras espera que asistan entre 600 y 800 observadores el día de la elección, pero no aclaró de qué países y cuántos han confirmado su participación.
«Estamos esperando a (un) ex presidente de la república, congresistas, gobernadores, representantes de organismos electorales de varios países, funcionarios de Gobierno», dijo a Reuters el magistrado David Matamoros.
Los empresarios, que apoyaron el golpe de Estado contra Zelaya, dijeron que están invitando a líderes empresariales de América Latina y Centroamérica, además de intelectuales y «personas respetables» para que participen en la observación.
Pero no aclararon a cuántos observadores han invitado y dijeron que habían confirmado algunos, sobre todo de Centroamérica, sin dar nombres.
«Para nosotros es importante la observación internacional, no sólo de la OEA, aunque dicen que no van a venir», dijo el presidente del Consejo Hondureño de la Empresa Privada, Amílcar Bulnes, en entrevista con Reuters.
«Por eso nuestra organización ha invitado a líderes no sólo empresariales sino de otras especialidades para que observen este proceso que impulsa el pueblo hondureño», agregó.
En contraste a la postura de la OEA y de Zelaya, que ha dicho que no reconoce el proceso electoral, un funcionario del Departamento de Estado estadounidense que visitó esta semana Honduras dijo que los comicios son parte de la solución.
