–La primera muerte por pólvora se produjo en las últimas horas en el departamento de Norte de Santander, donde murió un joven de 17 años, luego de haber sufrido quemaduras en más del 50 por ciento de su cuerpo.
Mientras tanto, en la ciudad de Barranquilla, se debate entre la vida y la muerte un niño de apenas 11 meses de nacido que ingirió un tote y se intoxicó.
La muerte del muchacho se registró en el municipio nortesantandereano de La Esperanza, al estallar una fábrica de pólvora.
La madre del joven dijo que por pedido de este le solicitó al dueño de la polvorería que le diera trabajo y apenas comenzando su labor, se produjo el accidente.
El muchacho sufrió una larga agonía y fueron vanos los esfuerzos hechos por los médicos por salvarle la vida.
Entre tanto, sobre el caso del niño que ingirió un tote en Barranquilla, los facultativos advirtieron que los daños causados en el organismo por el fósforo blanco, son irreversibles, pero tienen la esperanza de salvarle la vida, incluso con un trasplante de esófago.
La tragedia se registró en una residencia del Barrio El Bosque de la capital del Atlántico.
