
Al menos cuatro muertos y cientos de evacuados dejó un temporal que provocó el desborde de ríos en la provincia argentina de Mendoza, sobre la cordillera de los Andes, informaron el viernes autoridades locales.
La violenta tormenta sacudió la región con viento y granizo desde el jueves, y la provincia continuaba en emergencia el viernes, con al menos 400 personas evacuadas, según informó a periodistas el vicegobernador de Mendoza, Cristian Racconto.
«La situación es complicada por lo que representó la tormenta en cuanto a desplazamiento de piedras, aludes de barro y la vulnerabilidad de las cabañas», explicó Racconto.
Un niño de 11 años murió por las heridas sufridas tras el desprendimiento de rocas que golpearon el automóvil de sus padres, mientras que otra niña de 10 años y su madre fallecieron cuando las aguas arrastraron una casilla rodante en la que acampaban con otros familiares cerca de un río, de acuerdo con la policía local.
Las autoridades confirmaron también la muerte de un hombre de 73 años y dijeron que los evacuados se encuentran alojados en escuelas, iglesias y estadios.
Debido a la magnitud de la tormenta, las autoridades regionales suspendieron las clases en el departamento San Rafael, uno de los más castigados, y también las fiestas de la vendimia, típicas de la principal zona vitivinícola del país.
El agua dejó puentes colapsados, calles inundadas y casas destruidas. «Cuando nos quisimos acordar, la casa se había caído. Menos mal que no atrapó a nadie de acá», dijo a la televisión Juan Carlos Ortega, un poblador de la zona.
