
El Gobierno de Bolivia declaró el viernes «situación de emergencia nacional» para enfrentar la ola de intensas lluvias, inundaciones y otros desastres relacionados que han dejado desde principios de año una docena de muertos, más de 100.000 afectados y millonarios daños.
La medida fue anunciada por el presidente Evo Morales, al día siguiente de que el derrumbe de un cerro, por exceso de humedad, destruyera más de 70 viviendas en un barrio residencial de La Paz sin dejar heridos aunque sí más de 400 personas en la calle.
«Hace poco nos quejábamos de la sequía y ahora las lluvias nos hacen llorar (…), parece que nuestro mejor opositor son las inundaciones y los desastres naturales», dijo Morales en una visita al barrio de Bella Vista, donde se produjo el que podría ser el peor desastre urbano en la historia de La Paz.
En un posterior encuentro con el cuerpo diplomático reunido en el Palacio de Gobierno para saludarlo por el reciente inicio de su segundo mandato, el líder indígena izquierdista culpó al cambio climático y llamó a poner fin a lo que calificó como «industrialización ilimitada e irracional».
El decreto de emergencia se aplica inicialmente a los departamentos de La Paz, Cochabamba, Santa Cruz, Beni y Chuquisaca, pero podría ser ampliado a los otros cuatro -Oruro, Potosí, Chuquisaca y Pando-, dijo el ministro de Defensa, Rubén Saavedra.
«Con el decreto se activan los mecanismos necesarios para utilizar recursos propios y cooperación externa, con un presupuesto flexible que se ajustará a las necesidades», señaló la autoridad.
Medios locales dijeron que el Gobierno de Morales necesitaría al menos 75 millones de dólares para enfrentar la emergencia y encarar proyectos de reconstrucción de viviendas y carreteras y la reposición de más de 7.000 hectáreas de cultivos afectados.
Bolivia sufre inundaciones casi todos los años durante la temporada de lluvias de noviembre a marzo, pero los desastres de esta temporada apuntan a ser de extrema gravedad por la presencia del fenómeno climático El Niño, un calentamiento extraordinario del océano Pacífico.
