
Pese a que la Defensoría del Pueblo y la Misión de Observación Electoral, MOE, advirtieron sobre posibles ataques de la guerrilla, como amenazas y presiones a candidatos en más de un 30 por ciento de los 1.102 municipios, elministro del Interior, Fabio Valencia sólo reconoció riesgos en 59 municipios del país.
El funcionario aseguró que se tomaron las medidas de seguridad para impedir acciones violentas o delitos electorales.
«Tenemos listo ya el Plan Democracia, consolidado junto con el Ministerio de la Defensa, la fuerza pública y la Policía Nacional y todas las agencias de inteligencia del Estado integradas en un centro conjunto, activado de manera permanente para prevenir acciones terroristas o hechos que vulneren el proceso electoral», afirmó el ministro del Interior.
Además de los ataques para sabotear las elecciones por parte de la guerrilla, se podrían presentar compra de votos y traslados ilegales de electores de un lugar a otro.
En los comicios legislativos del 2006 se descubrieron alianzas de políticos con antiguos escuadrones paramilitares de ultraderecha que financiaron sus campañas con dinero del narcotráfico e impulsaron sus candidaturas entre los habitantes de las regiones que controlaban, lo que provocó la captura de alrededor de 30 legisladores.
Más de 400 efectivos de las Fuerzas Armadas participan en el dispositivo de seguridad para garantizar el normal desarrollo de las votaciones en una jornada en la que regirán medidas especiales como la prohibición de portar armas y consumir cerveza y licores.