A más de once mil millones de pesos ascienden las pérdidas por las inundaciones causadas por el desbordamiento del Río Bogotá en el centro del país.
Los dueños de predios anegados culparon a la Corporación Regional Autónoma de Cundinamarca, CAR, pues señalaron que no atendió las reiteradas peticiones que se le hicieron para que dragara el cauce del río.
La situación más crítica continúa en el municipio de Mosquera, Cundinamarca, donde las aguas ocuparon numerosas fincas productoras de hortalizas, flores y pastos para la ganadería.
Además de los hacendados y floricultores, dirigentes comunales de la zona responsabilizaron a la CAR de las inundaciones.
El presidente de la Junta de Acción Comunal de la vereda San Francisco, Germán Guerrero, afirmó que después de la inundación del 2006, causada también por el río, aunque en menor proporción, se le pidio por escrito a la CAR que reforzara los jarillones y dragara el río, «pero nunca nos escuchó».
Sin embargo, el director de la CAR, Édgar Alfonso Bejarano, rechazó las acusaciones y afirmó que desde el 2007 «se viene limpiando y vigilando al río».
Tambien indico que estan listos los diseños y los 200.000 millones de pesos que costará la licitación para contratar el dragado y la limpieza de los 68 kilómetros que tiene el río en su trayecto por la sabana.
«No es cierto que no hayamos hecho nada. Sólo nos falta la compra de unos predios para iniciar las obras que evitarán que el río Bogotá se desborde sobre la sabana», precisó Bejarano.
Así está el río Bogotá en el municipio de Mosquera:



