Según el expresidente Alvaro Uribe para acabar con el terrorismo no hay que recurrir a la negociación ni al aplacamiento militar, esto es suavizando la acción de la Fuerza Pública, sino por el contrario aumentando “la presión ejercida desde la autoridad para meter a los terroristas en la cárcel y así evitar nuevos reclutamientos”.
Los pronunciamientos los hizo el ex mandatario colombiano en declaraciones al diario español “Expansión”, tras advertir que “el terrorismo no negocia, sino que aprovecha cualquier generosidad para fortalecerse”.
Además de los temas económicos y de política internacional, el periódico le pregunto al expresidente Uribe sobre la filtración de Wikileaks, según la cual, en su mandato pretendía atrapar terroristas de las FARC en Venezuela.
Al efecto, respondió:
“ Los hombres públicos estamos obligados a hablar en privado sobre los asuntos públicos. Pero lo que cuenta Wikileaks es lo que yo había afirmado en público permanentemente. Con todo, estas filtraciones crearán mucha suspicacia en las relaciones con EEUU. Además, revelan mucha hipocresía, porque muchos asuntos tratados en los círculos diplomáticos no se sostienen en los discursos públicos. Son hipócritas tanto los que escriben lo que no es verdad como los que en público afirman lo que no sostienen en privado”.
Usted conoce bien la realidad del terrorismo. En España se ha debatido mucho sobre si se puede acabar con los terroristas por la vía de la negociación. ¿Lo cree así?
Mi experiencia me dice que el terrorismo no negocia, sino que aprovecha cualquier generosidad para fortalecerse. Al terrorismo hay que desarticularlo. Para ello, no es necesario recurrir a un aplacamiento militar, sino a la presión ejercida desde la autoridad para meter a los terroristas en la cárcel y así evitar nuevos reclutamientos.
¿Qué políticas debería establecer el Gobierno español para que los etarras no se refugien en América Latina?
España cuenta con países que le prestarán toda la ayuda posible para atraparlos. A los países que no tengan esa voluntad hay que exigirles que cumplan con sus obligaciones internacionales.
El diario español destaca además “la pesadilla de las FARC y el narcotráfico” y reseña:
Los últimos metros de Álvaro Uribe en su singladura al frente de Colombia vinieron marcados por las relaciones hostiles con la fronteriza Venezuela de Hugo Chávez. Éste veía amenazado su régimen bolivariano por la implacable persecución del presidente colombiano de los terroristas de las Fuerza Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) –sospechosos de moverse en territorio venezolano– y por su apoyo a la política exterior del entonces líder de EEUU, George W. Bush. Con todo, Uribe se ha caracterizado por combatir a las FARC y al narcotráfico gracias a la Ley de Justicia y Paz, cuyo objetivo era facilitar la desmovilización de paramilitares, aunque tampoco se ha librado de acusaciones que le relacionan con el cártel de Medellín, ciudad de la que fue alcalde entre 1982 y 1983.
Finalmente señala que “bajo el mandato del liberal Uribe, también se impulsó la economía de mercado con varios tratados de libre comercio. La relación con el recién elegido presidente Juan Manuel Santos no ha estado exenta de polémica, ya que diversos analistas opinan que éste ha querido romper con la herencia de su predecesor”.

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