Revelan escalofriante diálogo entre el jefe de guardacostas y el capitán del Concordia
Los medios de comunicación italianos dieron a conocer el diálogo entre el capitán de puerto, Gregorio De Falco, y el comandate del “Costa Concordia” que naufragó la noche del viernes cerca de la isla italiana del Giglio, Francesco Schettino.
De Falco le ordena reiteradamente a Schettino que regrese al barco para supervisar la evacuación, pero éste responde que está demasiado oscuro y que la nave está escorando.
—De Falco: «Habla De Falco desde Livorno. ¿Hablo con el comandante?»
—Schettino: «Sí, buenas noches, capitán De Falco»
—De Falco: «Por favor, dígame su nombre».
—Schettino: «Soy el capitán Schettino, capitán».
—De Falco: «¿Schettino? Escuche, Schettino. Hay gente atrapada a bordo. Vaya usted con su bote bajo la proa del lado de estribor. Hay una escalera de mano para el piloto. Use esa escalera para subir a bordo. Suba a bordo y dígame cuánta gente hay. ¿Está claro? Estoy grabando esta conversación, capitán Schettino.
—Schettino: «Capitán, déjeme decirle algo…»
—De Falco: «¡Hable fuerte! Ponga la mano frente al micrófono y hable más fuerte, ¿está claro?»
—Schettino: «En este momento, el barco está escorando…»
—De Falco: «Entiendo, escuche, hay gente bajando por la escalera del piloto de proa. Suba esa escalera, suba a bordo del barco y dígame cuánta gente hay a bordo. Adicionalmente, qué necesitan. ¿Está claro? Debe decirme si hay niños, mujeres o personas que necesitan ayuda. Adicionalmente, dígame el número exacto de cada una de esas categorías. ¿Está claro? Escuche, Schettino, usted se salvó del mar, pero voy a… Voy a asegurarme de que usted la va a pasar mal… Voy a hacerle pagar por eso. ¡Vaya a bordo (obscenidad)!»
—Schettino: «Capitán, por favor…»
—De Falco: «No, por favor. Suba a bordo. Me dicen que a bordo todavía hay…»
—Schettino: «Estoy aquí con los botes salvavidas. Estoy aquí, no voy a ninguna parte, estoy aquí…»
—De Falco: «¿Qué está haciendo, capitán?»
—Schettino: «Estoy coordinando el rescate…»
—De Falco: «¿Qué está coordinando ahi? ¡Vaya a bordo! Coordine el rescate desde a bordo del buque. ¿Se niega usted?»
—Schettino: «No, no me niego».
—De Falco: «¿Se niega a subir a bordo, capitán? ¿Puede decirme por qué no va?»
—Schettino: «No voy a bordo porque el otro bote está detenido».
—De Falco: «Vaya a bordo. Se lo ordeno. No busque más pretextos. Usted ha ordenado ‘abandonar la nave’. Ahora yo estoy a cargo. ¡Vaya a bordo! ¿Está claro? ¿Me escucha? Vaya y llámeme cuando esté a bordo. Mi tripulación de rescate aéreo está allá».
—Schettino: «¿Dónde están sus rescatistas?»
—De Falco: «Mi rescate aéreo está en la proa. Vaya. Hay cadáveres, Schettino».
—Schettino: «¿Cuántos cadáveres hay?»
—De Falco: «No lo sé. Me dijeron de uno. Usted es quien debe decirme cuántos hay ¡Cristo!».
—Schettino: «Pero comprende usted que está oscuro y no vemos nada…»
—De Falco: «»¿Y qué hay con eso? ¿Quiere irse a casa, Schettino? ¿Está oscuro y quiere irse a casa? Suba a la proa de ese barco con la escalera de mano del piloto y diga qué se puede hacer, cuanta gente hay y qué necesitan. ¡Ahora!».
—Schettino: «…Estoy con mi segundo de a bordo».
—De Falco: «Suban los dos… Usted y su segundo vayan a bordo ahora ¿Está claro?»
—Schettino: «Capitán, quiero ir a bordo, pero es que el otro bote aquí… hay otros socorristas. Se ha detenido y está esperando…»
—De Falco: «Hace una hora que me está diciendo lo mismo. Ahora, vaya a bordo. ¡Vaya a bordo y dígame inmediatamente cuánta gente hay!».
—Schettino: «OK, capitán».
—De Falco: «¡Vaya inmediatamente!»
Fuente: www.corriere.it

