
La policía boliviana capturó a la peor banda de estranguladores y detuvo al cabecilla, sospechoso en 69 homicidios el año pasado, en El Alto, una de las más pobres ciudades del país vecina a la capital.
Sobrevivientes de ataques atribuidos a la banda llegaban el jueves a la comisaría para identificar a sus agresores de entre los diez detenidos, quienes, según el jefe de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC), coronel Jorge Toro, utilizaban microbuses que simulaban ser de servicio público para engañar a sus víctimas.
Por el número de víctimas son los mayores asesinos en serie, dijo Toro. Diez de los miembros fueron capturados en operativos ejecutados por una fuerza de elite de la policía.
La banda recogía a pasajeros que salían de sus domicilios entre las 4 y 6 de la mañana en los suburbios de El Alto en microbuses donde aparentaban llevar a otros pasajeros, pero eran todos parte del engaño. Las víctimas abordaban confiadas el vehículo y eran estranguladas en calles desiertas y oscuras y sus cuerpos arrojados a barrancos. Algunos sobrevivieron.
Las víctimas eran de preferencia pequeños comerciantes a quienes despojaban de dinero y otras pertenencias.
Los cabecillas fueron presentados el miércoles por la policía, tras la captura de otros dos sospechosos, y los identipolicía identificó a Edwin V.C. alias «el negro» o «Cambayo» como líder de la banda.
Cuatro minibuses con capacidad para transportar hasta 14 pasajeros cada vehículo, celulares y prendas de vestir de las víctimas fueron decomisados al registrar los domicilios de los sospechosos. AP