
El gerente de la CAR, Edgar Bejarano emitió esta mañana a través de Radio Santa Fe un parte de tranquilidad, pues advirtió que por ahora ha disminuido el riesgo de desbordamiento del río Bogotá.
El funcionario dijo que en el sector de La Virgen, en la vía Cota-Suba, el nivel del cauce bajó 34 centímetros.
Además señalo que en el municipio de Sesquilé se ha venido bombeando 16 metros cúbicos por segunda de agua hacia el embalse de Tominé, con lo cual se está controlando el nivel del río Bogotá para evitar desbordamientos a su paso por Cajicá, Chía, Cota, Mosquera y la capital de la república.
El gerente de la CAR sostuvo que hasta ahora solo se han producido encharcamientos en algunos sectores de Cundinamarca, pero no por causa del río Bogotá, sino por efectos de las lluvias, como en el caso de la vía Cota-Suba, que por esta razón continúa cerrada.
El Comité Regional para la Prevención y Atención de Emergencias y Desastres de Cundinamarca, CREPAC, indicó esta mañana que tras un estudio minucioso presentado por las entidades ambientales, se estableció que aún no se hará la declaratoria de alerta naranja en el río Bogotá y se decidió mantener activo el Comité Regional.
El gobernador de Cundinamarca, Álvaro Cruz, manifestó que los reportes que se registran a lo largo de la cuenca no establecen «un riesgo inminente de inundación», razón por la cual no se declara alerta naranja sobre la cuenca del río Bogotá.
Sin embargo añadió que todos los puntos localizados a lo largo y ancho del afluente están siendo monitoreados las 24 horas del día, puntualizó el primer mandatario.
En este sentido, el director de la Unidad Nacional para la gestión del Riesgo, Carlos Iván Márquez, reiteró que se continuará con el monitoreo del río Bogotá las 24 horas del día.
De igual manera, la Gobernación de Cundinamarca y la CAR determinaron puestos de mando unificados y coordinados para la atención permanente de la comunidad que se encuentre en situación riesgosa y que requiera de una presencia inmediata por parte de las autoridades.
Cruz Vargas, sostuvo que el Crepad cuenta con personal capacitado idóneo en la atención de cualquier emergencia al estar conformado por miembros de la Policía del Ejército, Defensa Civil y Bomberos, así como equipos de bombeo que permiten reaccionar de manera pertinente ante cualquier emergencia. De igual manera, entre las propuestas presentadas, el gobernador Cruz agregó que se deberá estructurar un glosario adecuado, mediante el cual se construya una disciplina en el mensaje a fin de evitar confusión en las recomendaciones que se dirijan a la comunidad.
El Comité Regional para la Prevención y Atención de Emergencias y Desastres, contó con la asistencia de representantes del Ejército Nacional, Policía, Cruz Roja, Bomberos, Ideam, CAR, la Unidad para la Prevención del Riesgo y Atención de Emergencias departamental y la Secretaria de Gobierno, liderados por el gobernador de Cundinamarca, Álvaro Cruz y el director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo, Carlos Iván
Márquez.
EN BOGOTA
Mientras tanto, la Administración Distrital mantiene la alerta naranja en la ciudad ante el peligro de inundaciones y deslizamientos por el incremento de las lluvias.
Los organismos de prevención y de atención de emergencia reportaron que se han identificado 4.623 predios con amenaza alta, es decir que están en riesgo de inundaciones y deslizamientos, en las localidades de Ciudad Bolívar, Rafael Uribe Uribe, Usaquén, Fontibón y Suba.
Además señalaron que 626 familias tendrán que ser reubicadas por vivir en zonas de riesgo.
En cuanto al río Bogotá, el Director del Fondo Distrital de Prevención y Atención de Emergencias, Fopae, Javier Pava Sánchez, informo que la alerta naranja no significa un inminente desbordamiento su caudal, sino que los niveles altos afectan el normal funcionamiento de las redes de drenaje o alcantarillado.
Mientras tanto, la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá informó que tiene dispuesto un equipo técnico compuesto por 42 válvulas antirreflujo, instaladas sobre los 11 canales, y seis motobombas con capacidad plena, que están operando, lo que significa una respuesta inmediata en términos de atención.
Así mismo, señalo que en caso de incremento de las lluvias la Administración Distrital tiene listos tres predios de propiedad de la Corporación Autónoma Regional, CAR, para realizar inundaciones controladas para evitar estragos en sectores urbanizados.
Estos lotes, que pueden albergar un millón de metros cúbicos de agua cada uno, están ubicados en los sectores de Vuelta la Grande, Canoas – Tequendama y Ogamora.