Luego de que el Servicio Secreto de Estados Unidos revocara las licencias de once agentes que supuestamente contrataron prostitutas durante la VI Cumbre de las Américas, celebrada en Cartagena, el Pentágono señaló que entre su personal podría haber otros cinco implicados.
El portavoz del Servicio Secreto de EEUU, George Ogilvie, señaló que se encuentra a la espera «de lo que determine la investigación», pero advirtió que le fue revocada la licencia de los once agentes ya implicados.
Por su parte, el portavoz del Comando Sur de Estados Unidos, Scott Martin, reveló que las investigaciones señalan que habría más de cinco militares implicados en el escándalo.
Ante esto, George Little, portavoz del Pentágono, se negó a exoplicar si mlos agentes involucrados son miembros del Ejército, la Armada, la Fuerza Aérea o los Marines.
Littleadvirtió que los funcionarios investigados «No estaban asociados a la seguridad del presidente (Barack Obama), simplemente estaban en una misión de apoyo al Servicio Secreto».
El jefe del Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos, Martin Dempsey, señaló que el estamento se siente «avergonzado» por este escándalo que ha eclipsado la participación de Obama en el foro regional.
De momento, los cinco militares han sido acusados de violar el toque de queda, es decir, de no estar en sus habitaciones a las horas acordadas, de llegar tarde o de meter en ellas a personas no autorizadas.
Según fuentes de la Policía de Colombia, los agentes estadounidenses llevaron a varias prostitutas hasta el hotel donde se alojaban y al menos uno de ellos exhibió su placa y exigió a los empleados que le dejaran pasar con las mujeres.
En cambio, fuentes estadounidenses aseguran que los agentes volvieron de un bar acompañados de varias mujeres que, una vez en el hotel, les exigieron dinero.
No es la primera polémica que surge en torno a los equipos de seguridad de Obama. En noviembre, un agente del Departamento de Estado fue acusado de abatir a un hombre en un local de McDonald’s en Hawai y, en agosto, otro agente fue arrestado por conducir ebrio en Iowa durante una gira del presidente por el Medio Oeste.
