Tropas de la Segunda División afectaron las finanzas de las redes de apoyo al terrorismo y narcotráfico que delinquen en Santander y Magdalena Medio.
La primera acción adelantada por soldados del Batallón de Infantería No. 41 `General Rafael Reyes´ adscrito a la Quinta Brigada, se efectuó en área rural del municipio de Bolívar, Santander, donde se ubicó un laboratorio para el procesamiento de pasta base de coca y se capturó en flagrancia a dos hombres que fumigaban el cultivo ilícito y disponían los insumos para el proceso del alcaloide.
En el lugar, se incautaron 175 galones de precursores químicos, dos kilos de insumos sólidos y se hallaron seis semilleros con aproximadamente 30 mil hojas de coca. La estructura artesanal tenía la capacidad para producir mensualmente cinco kilos de pasta base que comercializada podría dejar alrededor de diez millones de pesos.
Los capturados fueron judicializados por los delitos de conservación o financiación de plantaciones ilegales.
Posteriormente, en área rural del municipio de Cimitarra, operaciones ofensivas permitieron a los efectivos militares hallar dos válvulas ilegales que bandas delincuenciales estaban utilizando para el hurto de nafta; asimismo, se encontraron 300 metros de manguera negra.
La acción militar evitó que cerca de 146 barriles de combustible fueran hurtados diariamente, delito por el que las redes de apoyo al narcotráfico recibían alrededor de 630 millones de pesos.