Internacional

Ecuador, Venezuela y Bolivia dicen que CIDH defiende intereses políticos

Los gobiernos de Ecuador, Venezuela y Bolivia acusaron a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de defender intereses políticos y económicos que van en contravía de sus estados y solicitaron una reforma al organismo con la intención de recortarle poderes regionales.

Las polémicas declaraciones de los tres países se dieron en el marco de la 42ª Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA) que se celebra desde el domingo en la ciudad boliviana de Cochabamba.

El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, señaló a la CIDH como la defensora de la «libertad de extorsión del periodismo» y pidió urgentes reformas que acaben con «su espíritu de ONG» que sirve a corporaciones.

«El mensaje (de la CIDH) es que no se puede enjuiciar a un periodista o a un medio de comunicación. La comisión pretende que los Estados seamos siempre sospechosos», dijo Correa este lunes. El mandatario calificó a la CIDH «como uno de los últimos vestigios del neoliberalismo en la región» y pidió a América Latina que «reaccione» contra sus procedimientos.

Por su parte, el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, se preguntó desde el Palacio de Miraflores, en Caracas: «¿Para qué la OEA y para qué la CIDH?». «Vamos a crear nuestros mecanismos en estos espacios geopolíticos de unidad y de integración que están naciendo», dijo al canal estatal Venezolana de Televisión (VTV) en declaraciones retransmitidas por la cadena Telesur.

El embajador de Venezuela ante la OEA, Roy Chaderton, dijo a Reuters que la CIDH «es un instrumento del imperio compuesto por cómplices y pusilánimes».

Evo Morales, planteó el pasado domingo una «refundación» de la OEA y de varias de sus instituciones a las que calificó como «mecanismos de dominación» estadounidense.

«En esta refundación de la OEA es importante la universalización de la jurisdicción de la CIDH para supervisar la vigencia de los Derechos Humanos no sólo en Latinoamérica sino también en Estados Unidos», sugirió el mandatario.

«Y si no quieren cuidar la vigencia de los Derechos Humanos en Estados Unidos, mejor que desaparezca la CIDH», agregó Morales en referencia al hecho de que Washington no ha firmado la Convención Interamericana de Derechos Humanos.

La CIDH, que tiene su sede en Washington, funciona de forma autónoma a la OEA y sus críticos informes han molestado a dictaduras de derecha que gobernaron en Latinoamérica durante la década de los años 70 y parte de los años 80.

Actualmente algunos de sus pedidos perturban a gobiernos de izquierda democráticamente elegidos, como el de Ecuador, o los de Venezuela y Bolivia.

Santa Fe con Europa Press