Bogotá

Humberto Aldana: Feliz porque vió a Dios, pero angustiado porque no ha recibido ayuda

Feliz por haber retornado a la vida, después “de haber visto a Dios”, pero triste y angustiado por el abandono en que se encuentra de parte del gobierno, se declaró esta mañana a través de Radio Santa Fe Humberto Aldana, el conductor de la buseta que milagrosamente sobrevivió al atentado contra el exministro Fernando Londoño Hoyos, el pasado 15 de mayo.

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“Hoy me encuentro en mi casita, pero todo destruido”, señaló Aldana, quien advirtió que precisamente ese día todos lo dieron por muerto, porque quedó “hecho pedazos” como consecuencia de la explosión de la bomba.

Señaló que le debía la vida a Dios, pero también a un paramédico que advirtió que tenía signos vitales y lo llevó rápidamente a la Clínica Country, donde también fue llevado el exministro Londoño.

Ayer le dieron de alta y retornó a su residencia, pero tendrá que volver a la clínica en dos semanas para someterse a una nueva intervención quirúrgica.

Humberto Aldana, quien advirtió que además de las múltiples y graves heridas que sufrió, tiene dificultades para oír porque la explosión le afectó los tímpanos, dijo que no recuerda absolutamente nada sobre cómo, donde, ni cuándo, ocurrió su tragedia.

Solo recuerda que tuvo un encuentro con Dios y que le pidió en repetidamente que no lo dejara morir.

“Vi a Dios como un copito de algodón; blanco, con su barbita blanca y me movía la cabeza. Luego se retiro hacia un lado y no me dejo morir”, expresó.

Sobre los momentos previos dijo que había partido de su casa, al sur de la capital, a las 4 de la mañana rumbo al barrio Bachué, de donde salía en ruta e iba en el recorrido habitual subiendo por la calle 74, cuando de pronto se le “borró la película”.

“Nunca pensé nada. Inocentemente caí ahí”, subrayó, tras advertir:
“No peleo con nadie. No me engancho con nadie. Nada y vean lo que me pasó”.

También señalo que no escuchó nada y de lo que pasó después, solo recuerda su encuentro con Dios.

Pero aunque sobrevivió, advirtió que su tragedia continúa y consideró incierto su futuro, pues no ha recibido ninguna ayuda estatal.

Ningún funcionario del gobierno Distrital y del gobierno nacional, lo ha visitado.

Ni siquiera el exministro Fernando Londoño, pese a que estuvo como él, recluido en la misma Clínica del Country.

Dijo que su situación económica es crítica, porque dependía de su trabajo con la buseta y su esposa tuvo que abandonar el suyo para atenderlo, pues no puede valerse por sí mismo.

Señalo que hasta ahora ha subsistido gracias a la ayuda generosa de sus compañeros y de la empresa.

A futuro, solo tiene la esperanza de que se le otorgue su pensión, para lo cual dijo tener listos todos los papeles.