
La Organización de Estados Americanos (OEA) adelantó para hoy la reunión extraordinaria de su Consejo Permanente para evaluar la destitución del presidente de Paraguay, Fernando Lugo. El organismo debatirá la situación política del país para tomar una posición al respecto.
La OEA señaló que la sesión extraordinaria se realizará a las 14:30 locales (18:30 GMT) de este martes, sin aportar otros motivos para el cambio.
Numerosos países latinoamericanos y del mundo, así como organizaciones internacionales y regionales, rechazaron inmediata y enérgicamente la destitución de Lugo el viernes último, por parte del Senado de esa nación.
Gobiernos como el de Brasil, Argentina, Uruguay, Venezuela, Ecuador, Bolivia, Nicaragua y Cuba, entre otros, criticaron en los más duros términos lo que califican como un golpe de Estado parlamentario.
Al mismo tiempo reiteraron que ante la ruptura del orden democrático en la nación no reconocerán ningún gobierno que no emane de la voluntad del pueblo paraguayo.
Lo anterior contrasta con la postura de gobierno estadounidense que este lunes apenas alegó sentirse «muy preocupado» por la rapidez con que se efectuó el juicio político contra Lugo.
Hemos seguido muy de cerca los acontecimientos y continuamos bastante preocupados por la rapidez del proceso utilizado para este juicio político, adujo Victoria Nuland, portavoz del Departamento de Estado, ante un panel de periodistas en esta capital.
Mantenemos consultas con los otros miembros en la Organización de Estados Americanos (OEA) para determinar cuál será nuestra reacción junto a nuestros socios, se limitó a indicar Nuland. El nuevo canciller paraguayo, José Fernández, reconoció que solo España, el Estado Vaticano y Alemania reconocen a Federico Franco, el presidente designado por el Senado.
Los sucesos que terminaron con la destitución de mandatario paraguayo iniciaron tras un choque armado entre policías y campesinos a principios de este mes en una zona rural, donde hubo 17 muertos y varias decenas de heridos.
Líderes opositores acusaron a Lugo de no tomar las medidas adecuadas en este incidente, como parte de sus campañas para generar un escenario de desestabilización nacional.
El vicepresidente paraguayo, Federico Franco, asumió como mandatario hasta que se realicen nuevas elecciones.
Santa Fe con Prensa Latina
