
La Academia Nacional de Medicina se rehusó a realizar el reconocimiento médico, que solicitó el Congreso para el vicepresidente Angelino Garzón, en los términos que el alto funcionario lo planteó: con presencia de representantes de la EPS y un delegado de la Procuraduría General de la Nación.
A solicitud del Vicepresidente ésta sería una reunión de carácter público, tal como han sido siempre sus actuaciones, incluyendo las de su proceso de recuperación. Sin embargo, la Academia Nacional envío una comunicación en la que informaron que “no encontramos conveniente adelantar el reconocimiento médico de su estado de salud, tal como nos lo solicitara el señor Presidente del Congreso de la República, en las condiciones señaladas por usted”.
El argumento de los galenos es que se trata de un “delicado encargo que nos hiciera el Congreso de la República se relaciona con un acto médico de carácter privado. Mal podríamos hacerlo ante los medios de comunicación y otros invitados suyos, es decir, de carácter público, como usted lo ha solicitado”.
Frente a la misiva, el vicepresidente Garzón reiteró su disposición de facilitar el reconocimiento médico y que sus resultados sean de conocimiento público, porque “considera que el debate político en torno a estos temas debe servir para fortalecer la institucionalidad”.