
Un portavoz del Ejército paquistaní, el general Asim Saleem Bajwa, manifestó que la joven activista, Malala Yusufzai, ha presentado una leve mejoría: movió las manos y los pies.
La menor de 15 años resultó herida junto a dos compañeras de escuela tras ser tiroteadas en su región natal, el norteño valle paquistaní de Swat. El pasado 10 de octubre se le practicó una cirugía para extraerle la bala que quedó alojada en su cabeza, como consecuencia del ataque.
En una operación que duró tres horas, los médicos le extrajeron la pasada madrugada un proyectil -de los dos que recibió- que se le había alojado en el cuello, cerca de la médula espinal, según el diario Express Tribune.
A pesar de que los talibanes fueron expulsados de Swat en 2009, la amenaza siguió vigente y ayer se materializó cuando la joven volvía junto a dos compañeras de realizar unos exámenes en la escuela.
“Dos hombres detuvieron el vehículo, preguntaron quién era Malala y le dispararon a ella y a sus colegas”, dijo hoy a Efe un responsable policial de Swat, Wazir Badshá, quien reconoció que nadie ha sido aún arrestado por la agresión.
La niña arriesgó su vida al poner en marcha un blog -bajo el seudónimo de Gul Makai- para desvelar las atrocidades cometidas por los insurgentes, lo cual le valió amenazas de muerte de los integristas locales.
Santa Fe con Agencias
