
En las últimas horas unidades élite del GAULA capturaron en Bogotá, Girardot y Viotá (Cundinamarca) a seis integrantes de una peligrosa banda de delincuencia común, conocida como “Los Jornaleros”, quienes de acuerdo con las evidencias recolectadas serían responsables por el plagio del empresario Federico Urdaneta Gutiérrez, ocurrido el 12 de agosto en municipio de Agua de Dios, de Cundinamarca.
Estos sujetos, de entre 38 y 67 años de edad, habrían hecho seguimiento a su víctima y a su entorno familiar, estableciendo sus rutinas y su habitual sitio de descanso. Una vez cometido el secuestro, “Los Jornaleros”, comenzaron a realizar una serie de llamadas extorsivas al círculo de allegados del empresario, experto en mercadeo y en el manejo de las comunicaciones. Las llamadas tenían como origen el departamento del Caquetá, desde donde comenzaron a exigir la suma de mil millones de pesos como contraprestación para liberar a Urdaneta Gutiérrez, quien finalmente regresó al seno de su familia el 31 de agosto.
Entre los capturados, algunos de los cuales presentan antecedentes penales por extorsión, está el cabecilla de la estructura, identificado como José Alexander Ortiz Rodríguez, quien utilizando la fachada de comerciante, lideraba actividades de presión económica selectiva en varias regiones de Cundinamarca.
Tanto Ortiz como los otros cinco capturados fueron cobijados con medida de aseguramiento sin beneficio de excarcelación por secuestro extorsivo agravado, disposición adoptada en desarrollo de la audiencia de control de garantías realizada ayer en el municipio de Agua de Dios.
Vale la pena recordar que en su momento, versiones ventiladas a través de una columna de opinión vincularon a las FARC con la autoría intelectual y material del secuestro, tema que según la publicación había sido tratado por el Alto Comisionado para la Paz, Sergio Jaramillo, quien desvirtuó esas afirmaciones de manera oportuna. Con este resultado de la Policía Nacional, se confirma que la responsabilidad recae sobre una banda de delincuencia común, la cual quedó a disposición de la justicia.