Judicial

Más de 37 años de cárcel para excontratista de la Drummond por asesinato de sindicalistas

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Un juzgado penal condenó a 37 años y 11 meses de cárcel a un ex contratista de la empresa carbonífera Drummond como autor intelectual del asesinato de dos sindicalistas de esa multinacional estadounidense en 2001.

En su fallo, el juez penal de Bogotá William Andrés Castiblanco también condenó a Jaime Blanco Maya a pagar una multa de 661 millones de pesos.

Blanco, de 60 años y quien está detenido en una prisión de Bogotá desde septiembre del 2010, fue acusado por la Fiscalía General de ser el determinador o autor intelectual, y le imputó cargos de homicidio agravado y concierto para delinquir en el caso del asesinato de los sindicalistas Valmore Locarno, de 42 años, y Víctor Hugo Orcasita, de 36, quienes, en marzo de 2001, fueron bajados de un autobús de obreros y luego asesinados a tiros por un grupo de paramilitares en zona rural del municipio de Bosconia, departamento de Cesar.

«Valiéndose del discurso ideológico de las autodefensas, que consiste en acabar con todas aquellas personas pertenecientes a grupos guerrilleros, el aquí acusado (Blanco Maya) aprovechó la cercanía que tenía con los comandantes de las autodefensas… para solicitarles le ayudaran a erradicar el ‘problema de raíz’, expresión que no puede traducirse en algo distinto a eliminar al presidente (Locarno) y vicepresidente (Orcasita) del sindicato, toda vez que estos se habían convertido en sus mayores opositores en lo que hacía a conservar el contrato de prestación del servicio de alimentación al personal de la Drummond», dijo el juez en su decisión fechada el 25 de enero pasado.

Según la Fiscalía, Blanco Maya ordenó el asesinato porque el sindicato dirigido por Locarno y Orcasita estaba protestando contra la calidad del servicio de alimentación que prestaba su empresa a la Drummond.

Blanco Maya siempre ha negado tal versión por considerar que era un motivo trivial lo del contrato de alimentación, y responsabiliza a los directivos de la carbonera de disponer el crimen porque consideraban a las dos víctimas supuestos simpatizantes de la guerrilla. Blanco Maya ha dicho también que su error fue quedarse callado y no denunciar que a los sindicalistas los iban a matar.

La condena fue apelada por Hernando Bocanegra, abogado de Blanco, según consta en la decisión del juzgado.

Blanco siempre ha dicho que si bien tuvo nexos con paramilitares, él no tuvo responsabilidad directa en los homicidios de los dos sindicalistas y que éstos, en realidad, fueron ordenados desde la propia cúpula de la Drummond.

Santa Fe con agencias