–El primer ministro noruego, el laborista Jens Stoltenberg, decidió disfrazarse de conductor de taxi y por un día recorrió las calles de Oslo prestando el servicio, con el objeto de enterarse de lo que pensaba la gente de su gestión.
Con el uniforme propio del oficio, gafas de sol y provisto de un carné de una firma local de taxis, el primer ministro sorprendió a muchos usuarios que abordaron el taxi y lo reconocieron.
En un video, con cámaras ocultas en el vehículo, que se ha convertido en la sensación en Youtube, quedó grabado todo el recorrido y las conversaciones que sostuvo con sus pasajeros, algunos de los cuales fueron escogidos de forma aleatoria, mientras que a otros se les dijo que aparecieran en un lugar sin contarles quién sería su chófer.
«Es importante para mí oír qué opina la gente en realidad. Y si hay un lugar donde la gente realmente dice lo que piensa por encima de todo es en un taxi», señala el primer ministro en el vídeo.
La idea es usar las grabaciones, hechas con cámara oculta, en un vídeo electoral, siempre que los pasajeros den su consentimiento a este proyecto elaborado en colaboración con una agencia de publicidad.
Stoltenberg, de 54 años y que es primer ministro desde 2005, admitió que al principio se había mostrado escéptico con la idea, pero que luego disfrutó de la experiencia.
«Fue muy interesante. Me gusta hablar con la gente y conduje durante varias horas. Me dio pena cuando acabó», dijo en declaraciones al diario «VG».
A pesar de su popularidad y de los elogios unánimes que recibió por su actuación tras los atentados de hace dos años en Noruega, en los que murieron 77 personas, Stoltenberg aparece por detrás en las encuestas frente a la líder conservadora, Erna Solberg, favorita para ganar las elecciones legislativas del 9 de septiembre.
Pero en caso de derrota, el actual primer ministro ya ha avisado de que no ejercerá de taxista, bromeando con sus dificultades para evitar los frenazos bruscos en un coche con cambio automático, como queda de manifiesto un par de veces en el vídeo.
«Creo que tanto al país como a los pasajeros noruegos les serviría más que yo fuera primer ministro y no taxista», advirtió Stoltenberg. (lainformación.com)