Noticia Extraordinaria Tema del Día

Con recuerda los 50 años del asesinato de John F. Kennedy

John F. Kennedy al colocar primera piedra de Ciudad Kennedy en Bogotá. A la derecha, el presidente de Colombia Alberto Lleras Camargo - Foto archivo El Tiempo
John F. Kennedy al colocar primera piedra de Ciudad Kennedy en Bogotá. A la derecha, el presidente de Colombia Alberto Lleras Camargo – Foto archivo El Tiempo
–Sin duda, John Fitzgerald Kennedy , está entre los presidentes más carismáticos de los Estados Unidos, que hoy, con motivo de los 50 años de su asesinato, lo recuerda y le rinde un homenaje. Cuando se hablaba de él se le citaba simplemente como JFK y aún ahora.

En Bogotá, año tras año, también se le recuerda, pues dejó su nombre en la primera «ciudad dentro de la ciudad» que se construyó en Colombia: Ciudad Kennedy, ubicada al suroccidente de la capital de la República.

Allí, puso la primera piedra para el primer complejo habitacional a gran escalada que se levantó en Colombia, en desarrollo de una visita que realizó el 17 de diciembre de 1961, acompañado por también su carismática esposa Jacqueline, siendo presidente Alberto Lleras Camargo.

Las crónicas de la época reseñaron que «medio millón de personas, agitando pequeñas banderas, vitorearon al presidente John F. Kennedy y a su esposa en su triunfal entrada a Bogotá. La caravana de automóviles en donde viajaban los ilustres visitantes con sus acompañantes y el presidente de Colombia con su esposa, se dirigió a Fontibón. Allí inauguraron importantes obras que serán realizadas en el marco de la cooperación internacional impulsada por el presidente norteamericano».

«Cada uno colocó un ladrillo para iniciar la construcción de la primera escuela, que hace parte del plan de 22 mil aulas en todo el país, y de la casa con la que se inicia el programa de vivienda», detalló, en referencia a Ciudad Kennedy, la periodista María Teresa Valenzuela, en el periódico El Colombiano de Medellín.

Además resaltó otro hecho trascedental realizado por Kennedy: Junto con Alberto Alberto Lleras puso en marcha el plan denominado “Alianza para el Progreso” en el continente suramericano.

J. F. KENNEDY Y JACQUELINEJFK, Nacido en Brookline, Massachusetts, 29 de mayo de 1917, fue elegido entonces, como el segundo presidente más joven de su país, después de Theodore Roosevelt y murió baleado en la ciudad de Dallas, Texas, el 22 de noviembre de 1963, cerca a la Plaza Dealey, por donde pasaba en un carro descapotado, junto a su esposa Jacqueline, saludando a miles de personas apostadas a lado y lado de la vía.

Recibió tres disparos en la cabeza, a las 12:30 p.m, y fue declarado muerto media hora después.

Como autor del magnicidio fue capturado Lee Harvey Oswald, quien, sin embargo, no pudo ser llevado a juicio porque fue asesinado dos días después por Jack Ruby.

Oswal disparó desde una ventana del sexto piso del Almacén de Libros Escolares de Texas.

Hasta ahora, no se ha esclarecido el crimen, pero el asesinato de Kennedy sigue en la memoria, no solo de Estados Unidos, sino del mundo entero.

Una comisión que se investigo el crimen, presidida por el juez de la Suprema Corte Earl Warren, concluyó que Owald había actuado solo en el asesinato, pero el Comité Selecto de la Cámara sobre Asesinatos estimó en 1979 que pudo existir una conspiración.

Las investigaciones del comité duraron hasta 1978, y en 1979 emitieron el informe final. En dicho informe, estableció, entre otros hechos, que el presidente John F. Kennedy fue asesinado como resultado de una conspiración, en la que estuvieron involucradas varias dependencias del mismo Gobierno estadounidense.

El Departamento de Justicia, FBI, CIA, y la Comisión Warren fueron severamente criticados por dicho Comité por su pobre desempeño en las investigaciones llevadas a cabo, y el Servicio Secreto fue tildado de deficiente en su protección al Presidente.

El cuerpo de Kennedy fue trasladado a Washington D. C., específicamente al Ala Este de la Casa Blanca, donde permaneció hasta el domingo 24 de noviembre, cuando el ataúd fue transportado en una carroza tirada por caballos desde la Casa Blanca hasta el Capitolio, donde fue velado públicamente.

Fue enterrado en el Cementerio Nacional de Arlington, y su tumba, desde entonces, está iluminada por la «llama eterna».

john f. kennedy en la Casa Blanca-
J.F. Kennedy, al ser juramentado como el 35º presidente de los Estados Unidos el 20 de enero de 1961, acusó la famosa frase: «No preguntes lo que tu país puede hacer por ti; pregunta lo que tú puedes hacer por tu país», que complementó dicendo: «Tanto si son ustedes ciudadanos de los Estados Unidos como si lo son del mundo, exijan de nosotros la misma generosidad de fuerza y sacrificio que nosotros les pedimos a ustedes»

Ejerció como Presidente desde el 20 de enero de 1961 hasta su asesinato el 22 de noviembre de 1963.

Su mandato fue marcado por varios episodios que pusieron en vilo al mundo, entre ellos la frustrada invasión de Bahía de Cochinos, la crisis de los misiles de Cuba, el inicio de la carrera espacial y la consolidación del Movimiento por los Derechos Civiles en Estados Unidos, así como los primeros eventos de la Guerra de Vietnam.

En medio de ellos, también hay que reseñar, la construcción del Muro de Berlín.

La invasión a Cuba y la crisis de los misiles, son dos de los capítulos más resonados de entonces, que, sin embargo, tuvo sus inicios antes de que Kennedy fuera electo Presidente.

Fue la administración de Eisenhower que se craneó un plan para derrocar al régimen de Fidel Castro en Cuba. Como parte central del plan, estructurado y detallado por la CIA con apoyo mínimo del Departamento de Estado, se incluía armar una insurrección contra-revolucionaria compuesta por cubanos anti-castristas.

Para el efecto se entrenó en Estados Unidos un contingente anticastrista para invadir Cuba e instar a una sublevación del pueblo cubano para lograr el objetivo de derrocar a Castro del poder.

El 17 de abril de 1961, Kennedy ordenó que el plan se ejecutara. Con apoyo de la CIA, en lo que fue conocido como la Invasión de la Bahía de Cochinos, 1.500 exiliados cubanos, entrenados por EE. UU. y llamados «Brigada 2506», volvieron a la isla con la esperanza de derrocar al régimen castrista. Sin embargo, Kennedy ordenó que la invasión se llevara a cabo sin el apoyo aéreo de EE. UU.

El 19 de abril el gobierno cubano había capturado o ejecutado a los invasores exiliados, y Kennedy se vio obligado a negociar la salida de los 1.189 sobrevivientes.

Entre las causas del fracaso del plan, se han señalado la falta de diálogo entre los líderes militares, y la falta total de apoyo naval para hacer frente a la eficaz artillería de la isla, que incapacitó fácilmente a los exiliados cubanos cuando desembarcaron.39 Después de 20 meses, Cuba liberó a los exiliados capturados a cambio de 53 millones de dólares en comida y medicina.

El incidente fue muy embarazoso para Kennedy, pero él se responsabilizó totalmente del fracaso. Debido a esta invasión, Castro comenzó a preocuparse de los estadounidenses, creyendo que habría una segunda invasión.

La crisis de los misiles de Cuba comenzó el 14 de octubre de 1962, cuando aviones espías U-2 tomaron fotografías de la construcción de silos para misiles soviéticos de largo alcance en Cuba. Las fotografías fueron mostradas a Kennedy el 16 de octubre de 1962. Estados Unidos se encontró ante una inminente amenaza nuclear. Kennedy se enfrentó a un dilema: si los EE. UU. atacaban tales asentamientos, se podría ocasionar una guerra nuclear con la U.R.S.S.

Muchos militares y miembros del EXCOMM presionaron a Kennedy para que aprobara un ataque aéreo contra los emplazamientos cubanos de los misiles, pero el Presidente ordenó una cuarentena naval en la que la Armada estadounidense inspeccionaría a todos los barcos que llegaran a Cuba.

Inició conversaciones con los soviéticos para que retiraran todo el material de «defensa» que estaba instalando en Cuba; si no lo hacían, la cuarentena ordenada por Kennedy duraría indefinidamente.

Una semana después, él y el Primer ministro soviético Nikita Jrushchov llegaron a un acuerdo. Jrushchov acordó que eliminaría los misiles sujetos a inspecciones de la ONU si los EE. UU. emitían una declaración pública diciendo que nunca invadirían Cuba. Después de esta crisis, la más cercana de la historia a una guerra nuclear, Kennedy comenzó a tener más cuidado en sus confrontaciones con la Unión Soviética.

Otro hecho que marco la presidencia de Kennedy fue la carrera espacial. En una Sesión Conjunta de Congreso y Senado, celebrada el 25 de mayo de 1961, declaró el objetivo de llevar a un hombre a la Luna.

Al efecto, expresó: Creo que esta nación debe asumir como meta el lograr que un hombre vaya a la Luna y regrese a salvo a la Tierra antes del fin de esta década. Ningún otro proyecto individual será tan impresionante para la humanidad ni más importante que los viajes de largo alcance al espacio; y ninguno será tan difícil y costoso de conseguir».

Medios de comunicación e historiadores consideran a J.F. Kennedy como un icono de las aspiraciones y esperanzas estadounidenses y en algunas encuestas realizadas en su país continúa siendo estimado como uno de los mejores presidentes de los Estados Unidos.