
La Alcaldía de Cali decretó ley seca en los alrededores del estadio Pascual Guerrero para tratar de evitar refriegas entre barras bravas por primer juego de la final del fútbol colombiano entre Deportivo Cali – Atlético Nacional.
La venta de bebidas alcohólicas se suspendió desde el mediodía del miércoles hasta el jueves por la mañana, según anunció el secretario de Gobierno de Cali, Carlos José Holguín.
El aparato de seguridad lo conformaran 1.800 hombres dentro y fuera del escenario, precisó el coronel Hoover Penilla, comandante de Policía de Cali.
Los seguidores de Nacional no podrán ingresar al estadio banderas ni elementos alegóricos al conjunto de Medellín.
También se impedirá la entrada a la ciudad de hinchas de las barras bravas del Nacional, regirá el «cierre de fronteras», según el coronel Penilla.

