
El primer satélite de telecomunicaciones boliviano, Túpac Katari (TKSAT-1) ya está en órbita y la estación terrena de Amachuma, en El Alto, recibió las primeras señales, según confirmó el director de ingeniería de la Agencia Boliviana Espacial (ABE) Cider Ramírez.
“La misión del lanzamiento fue un éxito, ahora queda que el satélite alcance su posición orbital de 87,3 grados, sobre la línea del Ecuador”, aseveró Ramírez, quien explicó que se requerirán al menos cinco días para que el satélite llegue a su posición final.
«Estamos recibiendo ya todas las señales del satélite correctamente, ya lo hemos podido rastrear y ubicar en su órbita», dijo la especialista Alejandra Lora a la televisión estatal Bolivia TV e indicó que los cálculos de altitud y longitud para conocer el sitio por dónde pasará el satélite hasta su órbita final ya fueron establecidos y enviados a los técnicos chinos que llegaron al país para administrar el viaje del TKSAT-1. “Ellos decidirán el momento para el despliegue de la antenas de rastreo”, indicó.
El ministro de Obras Públicas, Vladimir Sánchez, describió que hasta ahora “todas las cosas van muy bien y que todo salió como se pensaba”.
“Después de llegar a su órbita estacionaria llega la etapa de probar los equipos y luego en marzo o abril vamos a tener el satélite en pleno funcionamiento”, declaró el Ministro a la televisión estatal.
El técnico de la ABE, Sergio Ayala, informó a la Agencia Boliviana de Informaciones que en la estación terrena de La Guardia, en Santa Cruz, se comenzó un trabajo intenso de monitoreo al satélite. “Hasta ahora la misión está saliendo de la manera esperada y se dio un trabajo intenso después del momento del lanzamiento ya que se trabajó de manera coordinada con la estación Amachuma”.
Ayala sostuvo que tanto los técnicos chinos como bolivianos fueron coordinando los cálculos de los elementos orbitales para poder hacer un apuntamiento correcto al satélite ya que se encuentra aún en una órbita baja y debe recibir la telemetría, es decir, los datos del satélite que son como los signos vitales y asegurarnos que están dentro de los parámetros esperados y establecidos’, agregó el técnico de la ABE.
Según el técnico de la ABE, la parte más crítica ya fue superada sin embargo, aún faltan maniobras para poner al satélite en su órbita final, las que se realizarían en el transcurso de casi una semana.
“Tiene que hacerse de forma pro eficiente, porque cada maniobra significa costo de combustible que hay dentro del satélite y que define su tiempo de vida útil. Si se optimiza el uso del combustible se garantiza mayor tiempo de vida útil del satélite’, explicó”.

