
En el Concejo de Bogotá durante un debate de control político se denunció que “El Distrito no hace verificación de los procesos de esterilización de los perros de vigilancia que prestan los servicios en las entidades y genera montas no planeadas”.
Asimismo se presentó una investigación hecha desde el año 2010, por la Superintendencia de Vigilancia y Seguridad que realizó 140 visitas a las empresas que prestan el servicio de vigilancia y seguridad privada canina, en las cuales se encontraron 20 hallazgos.
De acuerdo con el informe de la Superintendencia de Vigilancia y Seguridad los hallazgos encontrados son: No cuentan con el registro de códigos caninos expedido por la SuperVigilancia, exceden la jornada laboral de los caninos, incumplen las variables de bienestar y no acondicionan sitios de descanso para los caninos en los puestos de trabajo.
En el marco del debate el cabildante animalista advirtió que en la Secretaría de Hábitat los caninos duermen en los parqueaderos. Según la Resolución 2601 de 2003 de la Supervigilancia: “…Los caninos no podrán permanecer en descanso en parqueaderos o sitios donde se emanen gases tóxicos.”
Mientras que en las instalaciones de Catastro, los caniles presentan babosas que se introducen en el alimento del canino y generan problemas de salud.
Igualmente, el Concejal de la Alianza Verde Diego García Bejarano, advirtió que los centros comerciales y entidades privadas siguen sin aplicar criterios de protección para los animales de vigilancia y como casos críticos los centros comercial Calima y Andino: en redes denunciaron exceso de horas de trabajo, no se apaga el carro al ingreso y lugares no apropiados de alojamiento.
