Proceso de paz de la Habana no debe convertirse en una «rosa con espinas», sino en un «jardín de paz»: Iglesia
— El padre Darío Echeverri director de la Comisión de Conciliación Nacional y acompañante de las víctimas que viajaron a La Habana para confrontar a las Farc, aseguró este viernes que el proceso de paz no debe convertirse en una «rosa con espinas», sino en un «jardín de paz».
Además, el sacerdote advirtió que el proceso no ha terminado y que estos actos se pueden replicar con otros grupos.
A su turno, el presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia, Monseñor Luis Augusto Castro Quiroga, dijo que el desplazamiento de 5 delegaciones a Cuba permitió conocer sólo una ínfima parte de las consecuencias del conflicto armado en Colombia.
«El proceso nos lleva a la conclusión de que sólo conocemos un 10% del dolor de las víctimas», precisó el jerarca de la iglesia, por lo que coincidió con el padre Darío Echeverri en la necesidad de que nuevos grupos de víctimas viajen a La Habana.
Al referirse al cese indefinido de las hostilidades por parte de las FARC, el presidente del episcopado ha calificado este gesto como «un signo de paz». «Valoro muy positivamente que las FARC, por propia voluntad, suspendieron las hostilidades. Esto es un signo de que se está avanzando en las negociaciones».
Por su parte Fabrizio Hochschild, coordinador de la ONU Colombia y Alejo Vargas, del Centro de Pensamiento y seguimiento al proceso de paz de la Universidad Nacional, expresaron su alegría por el proceso realizado hasta el momento y aseguraron que se debe acompañar a las víctimas y hacer un seguimiento de sus demandas.
