Al final lograron ver el cuerpo de una niña de cabello corto, vestida de jean y camiseta negra. Estaba desmadejada y sus quejidos apenas se escuchaban, recuerda el sargento impactado por el suceso de ese viernes 7 de febrero, cuando explotó el carro bomba en el prestigioso Club El Nogal.
Eran cerca de las 8 y 30 de la noche, alrededor de 600 personas entre empleados, socios, políticos, personalidades connotadas e influyentes de Bogotá y el país, departían en uno de los sitios más prestigiosos del norte de la ciudad, corazón financiero y social, el Club el Nogal. De ellas, 36 darían un último respiro, pues así lo determinó una estructura insurgente sedienta de poder.
Ese viernes, 15 minutos antes de la explosión, una pequeña de tan solo 12 años, llegaba con sus padres, un hermano gemelo, y una hermana de tan solo cuatro años, a compartir, sin saberlo, un último bocado, una última bebida, un último gesto, un último encuentro…una última manifestación de vida de tres de sus familiares…
La devastación era tal que el socorrista ya no buscaba sobrevivientes. Cuando retiraba unos restos calcinados escuchó un lamento. A pocos metros de allí, debajo de grandes trozos de cemento y metal la encontró con vida… ¡vida! en medio de la desolación.
En ese momento, quizá cuando ingería un bocado de una rica hamburguesa, quizá cuando su padre le hacía un tierno gesto con su mirada, quizá cuando su madre le decía un te quiero, quizá cuando la pequeña de tan solo cuatro años, le tocaba su pierna…quizá cuando más tenían decir…
En cuestión de minutos el sector de El Nogal empezó a convertirse en una especie de campo de guerra. Del otrora lujoso club quedaba poco o nada. Las ambulancias empezaron a llenar el sector y del edificio del club salían por montones personas -se calcula que en su interior había unas 600 en el momento de la explosión- heridas o negras por efecto del humo producido por el bombazo.
La detonación de más de doscientos kilogramos de explosivo C-4 y amonio abrió un cráter gigantesco en el centro del edificio de 12 pisos dejando 36 muertos, 200 heridos…Todo fue llanto, muerte y desolación.
Juan Manuel, Luisa Fernanda y Mariana, la pequeña de cuatro años, murieron en el acto…mientras que el gemelo, Santiago, engrosaba la lista de heridos trasladados a la clínica.
Los medios informaban la noticia al país, mientras cientos de heridos desalojaban el lugar infestado de humo y escombros.

El mandatario de turno de la época, Álvaro Uribe sentenciaba de forma severa el atentado, atribuyendolo en un enfático pronunciamiento, a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, Farc-EP.
“Colombia llora pero no se rinde”. Con esa sentida frase, aquella fatídica noche del 7 de febrero de 2003, el presidente Álvaro Uribe Vélez, que ese día cumplía su sexto mes como presidente de Colombia, terminó su intervención en una improvisada rueda de prensa, a pocos metros de donde, un par de horas antes, las Farc habían dejado su marca indeleble de banda terrorista, el exclusivo Club El Nogal.

Después de 15 horas de enterrada, los socorrista, al despejar por completo el lugar, se hallaron con una escena espeluznante. La niña de 12 años, estaba acostada sobre un cadáver de un hombre. Sus dos piernas, una de sus manos y uno de sus riñones estaban afectados y, como si lo anterior fuera poco, había perdido mucha sangre. Su estado era crítico y, por tanto, los esfuerzos de los médicos de la Clínica del Country por salvarla parecían ser inútiles. Pero apareció la mano de Dios y María Camila salió de su prolongado estado de coma.
Dos semanas después María Camila despertó. Sobrevivió en contra de las probabilidades, pero había perdido su pierna izquierda y le quedaba un largo camino de recuperación. Su tío Rafael García le contó que sus padres Luisa y Juan Manuel, y su hermana Mariana, de 4 años, habían muerto en la explosión. La única buena noticia era que su hermano mellizo Santiago también había sobrevivido.
María Camila García fue la última persona que rescataron con vida de los escombros.

La investigación
Desde la misma noche de horror del 7 de febrero de hace 12 años, todos los organismos de inteligencia del Estado y desde luego la Fiscalía unieron esfuerzos para individualizar y procesar a los responsables del atentado terrorista en El Nogal. Aunque, a decir verdad, el trabajo de los sabuesos era relativamente fácil toda vez que el país y el mundo sabían que aquella acción tenía nombre propio: las Farc.
En menos de una semana se estableció que John Freddy Arellán y su tío Oswaldo ingresaron al club el carro con el explosivo. También se supo en cuestión de días que otros dos miembros de la familia Arellán, Herminsul y Fernando, habían hecho parte de la empresa criminal.
Tres meses después del atentado, los investigadores dieron con el hombre clave para armar el rompecabezas. Se llamaba Alipio Murillo y en un taller suyo, en el barrio Suba de Bogotá, fue preparado el carro-bomba que estalló en El Nogal.
Murillo contó todo lo que sabía: que en enero de 2003, en un almacén de cadena del occidente de la capital colombiana, hubo una reunión a la que asistieron los Arellán y guerrilleros de las Farc para poner a punto los últimos detalles del ataque terrorista. El plan criminal fue ideado por Hernán Darío Velásquez Saldarriaga, alias “el Paisa”, el tenebroso cabecilla de la llamada columna “Teófilo Forero” de las Farc.
Con el correr de los años, la justicia colombiana condenó a los responsables del atentado. Desde los autores materiales hasta los intelectuales, Hoy, 12 años después, el país y el mundo tienen claro que los 36 muertos y los 200 heridos de El Nogal son responsabilidad de los cabecillas de la banda terrorista de las Farc, es decir, los mismos con que el gobierno del presidente Juan Manuel Santos adelanta actualmente un proceso de paz en La Habana, Cuba.
Esta es una lista de las personas que perdieron la vida víctimas del atentado. Se les ha rendido homenaje hoy al cumplir 12 años de la tragedia que enlutó a la ciudad.
• Adriana García Mugno
• Alejandro Guzmán Cruz
• Alejandro Ujueta Amorocho
• Ana María Arango
• Andrés Ruíz Aristizábal
• Antonio Robayo Ferro
• Catalina Muñoz Osoli
• Catalina Muñoz Toffoli
• César Caicedo Cruz
• Dora Izquierdo
• Eduardo mutis
• Fernando Sarmiento
• Germán A. Munévar
• Gustavo Forero
• Hugo Oswaldo Silva
• Jenny Castiblanco
• Jenny Rocía Carri
• Jiménez Triviño
• Jorge Andrés Arángo
• Juan Manuel García P.
• Juan Pablo Jiménez Pinzón
• Juan Sebastián Carrillo
• Luisa Fernanda Mugno V.
• Luisa Fernanda Solarte A.
• Manuel Antonio Ferro C.
• Manuel Díaz Moreno
• Marco Baracaldo
• Marco Tulio Hernández L.
• María Gladys Quiroga G.
• Mariana García
• Mauricio Domínguez
• Óscar Enrique Barbosa
• Rafael Anaya
• Sergio Muñoz Salame
• Yesid Castiblanco
• Persona no identificada