Según un estudio publicado en la revista científica Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), y realizado por científicos e investigadores del Hospital General de Massachusetts y la Escuela Médica de Harvard, en Boston, descubrieron que, al parecer los teléfonos celulares podrían servir como expertos detectores del cáncer.
Un teléfono celular inteligente equipado con un dispositivo portátil de resonancia magnética nuclear, sería capaz de diagnosticar con eficacia la presencia de cáncer en los seres humanos. Los investigadores proponen un método basado en la difracción que permite la diagnosis celular y molecular, hasta ahora de difícil implantación, en teléfonos inteligentes.
El sistema de difracción digital (D3) usa macropartículas para generar patrones de difracción únicos que pueden ser aprendidos por un teléfono inteligente y procesados por un servidor remoto ofreciendo un diagnóstico en unos 45 minutos.
Según los investigadores, a través de un chip de micro-NMR, el cual mide la cantidad de proteínas en un número reducido de células tumorales, es más rápido, barato y exacto que el actual estándar de análisis del cáncer con inmunohistoquímica, lo que permitirá, con el tiempo, un diagnóstico certero y temprano de los tumores cancerígenos más comunes y mortales que aquejan al ser humano.
Además, el dispositivo requiere sólo una pequeña cantidad de tejido para realizar su trabajo; esto permitirá a los oncólogos determinar la malignidad de un tumor, al mismo tiempo que evitan las molestias que representan las biopsias repetidas o incluso cirugías, que a menudo son necesarias para extraer grandes muestras de tejido para el diagnóstico del cáncer.
El chip de microNMR, desarrollado por el equipo dirigido por el doctor Ralph Weissleder, funciona utilizando nanopartículas magnéticas como sensores para medir los ácidos nucleicos, las proteínas, los péptidos y los metabolitos en las células que, previo análisis médico, se sospechen estén contaminas con cáncer. Y, a su vez, el chip se añade a un teléfono celular inteligente con el que los médicos pueden evaluar y leer los datos junto con sus pacientes.
En el estudio, los investigadores aplicaron la plataforma D3 para examinar células precancerosas y cancerosas, y detectar el virus del papiloma humano. “Este método podría aplicarse con buenos resultados en entornos donde el acceso médico es limitado”, defienden los autores del estudio.
El dispositivo se probó en 50 pacientes del Hospital General de Massachussets, mismos que estaban programados a pasar por biopsias de tejido estomacal anormal y que, además, los doctores contaban con una pequeña porción de dicho tejido que, finalmente, fue el que se analizó con el teléfono celular. Después de escanear el tejido en relación a la expresión de nueve proteínas claves, el dispositivo identificó correctamente a 44 de los pacientes que albergaban tumores infectados con cáncer.
En palabras de Weissleder, esta nueva tecnología puede evitar que un cáncer crezca y se expanda a otros tejidos del organismo. Los científicos pudieron diagnosticar células cancerígenas, utilizando el teléfono celular, con una exactitud de hasta un 96%, superando la eficacia del 84% de la inmunohistoquímica; así mismo, el dispositivo capaz de generar información del paciente en menos de una hora, en comparación con los tres días del procedimiento estándar utilizado hoy en día.
Este procedimiento además eliminaría el gasto en estudios recurrentes, exámenes de laboratorio y de más análisis que, poco a poco, pueden alcanzar los miles de dólares y llevar a los pacientes a perder su economía, bienes e, incluso, quedar endeudados de por vida.
Los investigadores esperan poder utilizar muy pronto su dispositivo, con base en el teléfono celular, para rastrear el desarrollo de todo tipo de cáncer y, así, determinar si los pacientes están respondiendo a los medicamentos mediante la detección de los niveles de proteínas específicas en muestras de sangre.
