Universidad Nacional cuestiona viviendas de interés social del gobierno; afirma que son pequeñas e inhumanas
–Las viviendas de interés social que está construyendo y adjudicando el gobierno nacional no apuestan por la calidad de vida de los beneficiarios, son húmedas, oscuras y pequeñas, sin tener en cuenta que se trata de familias numerosas, según concluye una investigación elaborada por la Universidad Nacional de Colombia.
El estudio establece que las viviendas están pensadas más en ahorrar dinero y tiempo, sin haberse elaborado previamente un análisis social de las poblaciones beneficiarias y lo que estas requieren.
En otros términos, precisa, más que metros cuadrados, los habitantes de las viviendas de interés social requieren un hábitat de calidad donde aspectos como la ventilación, la buena iluminación o el poco ruido les permitan tener una óptima calidad de vida.
El estudio fue liderado por el profesor de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Nacional Sede Medellín, Ader García Cardona, quien forma parte de una investigación que busca establecer lineamientos para la construcción de viviendas de interés social más eficientes.
Dicho trabajo se adelanta conjuntamente con otros estudiantes de la sede, en colaboración con investigadores de la Universidad San Buenaventura, según lo reseña el informe difundido a través de la Agencia de Noticias de la Universidad.
Según el profesor García hay condiciones de estándares de vida que amplían el concepto a otros asuntos y niveles más allá de la construcción. Estos no son tenidos en cuenta a la hora de erigir edificios o emprender planes de vivienda.
Por eso, la “Línea base para la construcción de vivienda de interés social sostenible” desarrolla un análisis en dos proyectos de viviendas de interés social ubicadas en el barrio Robledo Pajarito -al occidente de Medellín- para determinar cuáles son los aspectos en los que fallan estas edificaciones.
El profesor García señala que se ha realizado un trabajo de campo en el que se visitaron las viviendas y se habló con los habitantes con el fin de complementar el diagnóstico. Por ejemplo, en esta fase se analizó la institucionalidad (lo que ofrece el Estado a las comunidades para que vivan mejor), pero también se evaluaron temas como la movilidad, la conexión a servicios públicos, el uso de energías alternativas e incluso, el reciclaje.
Se trata de edificaciones masivas construidas en los últimos cinco años (Proyectos El Chagualón y La Huerta) que tienen capacidad de alrededor de 300 soluciones de vivienda y en las cuales se busca determinar las condiciones de vida.
Sobre el estudio elaborado por la Universidad Nacional, Daniel Camilo Velásquez, estudiante de décimo semestre de Arquitectura de la Sede Medellín, explicó que se busca definir los aspectos para lograr una vivienda que sea eficiente, tanto desde la accesibilidad y la bioclimática, como desde la eficiencia de los recursos.
Inicialmente, los investigadores se basaron en la planimetría de las viviendas con el fin de analizar cada espacio y determinar si realmente eran las proporciones adecuadas y si se estaba construyendo de forma correcta para posteriormente realizar el análisis de aspectos como el impacto del sol y la ventilación.
“Por ejemplo, se ha encontrado que los pisos más bajos tienen poca iluminación y ventilación; son viviendas húmedas, oscuras y de espacios reducidos”, agrega Velásquez.
Además, los habitantes de este tipo de casas normalmente son familias de hasta cinco personas e incluso más, y las áreas que ocupan no están pensadas para más de cuatro.
El informe advierte que aunque no se ha llegado a la etapa propositiva del proyecto, la idea es generar estándares de diseño en los que se puedan incluir aspectos necesarios en el hábitat, muy relacionados con el confort.
El estudiante menciona que estos factores se podrían generalizar a todas las viviendas de interés social que se están construyendo actualmente en Colombia, por lo que, al reunir los resultados de las investigaciones de todas las universidades que participan, se espera diseñar una tipología de vivienda que se pueda replicar.
Sin embargo, advierte que también es un problema relacionado con los constructores y los recursos económicos, pues asegura que en estos proyectos se intenta llevar al límite las áreas y los espacios, precisamente por ahorrar dinero y tiempo.
En su opinión, se trata de un gran error, pues antes de emprender proyectos es importante elaborar un análisis social de las poblaciones beneficiarias y lo que estas requieren.
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