Bogotá

Concejal Sanguino denuncia que implementación del SITP avanza a “paso tortuga”

SITP

Este martes el concejal Antonio Sanguino denunció que la implementación del Sistema Integrado de Transporte Público (SITP) en la capital avanza “a paso de tortuga” y la razón de la demora son las improvisaciones del actual gobierno distrital, y en particular, de la Secretaría de Movilidad.

De acuerdo con el concejal Sanguino, la afortunada decisión de dotar a la capital de un Sistema Integrado de Transporte Público que articule distintos modos de movilidad, unifique la tarifa y el mecanismo de acceso al sistema y sustituya por completo el transporte tradicional, viene desde hace rato.

Según el concejal, este plan de movilidad fue formulado por la agencia de cooperación japonesa JICA en la primera administración Mockus. Y luego fue reiterado en el Gobierno Peñalosa cuando en tiempo record se concibió y puso en marcha el sistema Transmilenio, y en el Plan Maestro de Movilidad decretado en tiempos de Lucho Garzón.

“Solo que Moreno, a quien le tocó licitar su operación, modificó, al calor de un paro de transportadores, el modelo financiero e incorporó una lógica rentista a favor de los propietarios de buses y busetas, que tiene en riesgo de quiebra a todo el servicio de transporte público de la ciudad. Quiebra que empezó con los consorcios Egobus y Coobus que agrupan, sobre todo, a los pequeños transportadores”, afirmó Sanguino.

Para el concejal Sanguino, en su momento distintas voces le suplicaron al alcalde Petro no arrancar la implementación del SIPT hasta que no estuvieran listos todos sus componentes: la unificación de las tarjetas, la infraestructura de parqueaderos y paraderos, la plataforma tecnológica y la pedagogía ciudadana.

“Hubo quienes pidieron una revisión y ajuste de los contratos de operación. Pero pudo más el desesperado ímpetu reformador del Alcalde que la aconsejable planeación en la ejecución de decisiones y políticas públicas”, afirmó el concejal Sanguino.

Finalmente, Sanguino comentó que el alcalde Petro asumió directamente la chatarrización de los 1.853 buses viejos pendientes por sacar de circulación de estos dos operadores y que según los contratos es responsabilidad de los mismos.