Durante una prueba llevada a cabo tras dos años de trabajos para mejorar sus prestaciones, el mayor acelerador de partículas del mundo estableció un récord de nivel de energía anunció, la Organización Europea para la Investigación Nuclear –CERN-. El acelerador fue fundamental en el descubrimiento del Bosón de Higgs, o “La partícula de Dios”, una partícula subatómica que pretende explicar el origen de la masa de las partículas elementales, es decir, develar el secreto de origen de la vida.
«Anoche, una colisión de protones en el Gran Colisionador de Hadrones (LHC, por sus siglas en inglés), llegó al récord de energía de 13 TeV (teraelectronvoltios) por primera vez», dijo en una declaración el CERN. Y añadió que, “Cada haz de protones consiguió circular a una energía de 6,5 TeV lo que permitió las colisiones a una energía de 13 TeV”.
Estas primeras colisiones se realizaron para poder comprobar los sistemas que protegen al propio acelerador, a los imanes y a los detectores de las partículas que se desvían del haz, según explica el comunicado.
Era clave que los test de seguridad se realizaran al mismo tiempo que los haces de protones circulaban y colisionaban entre ellos, para poder verificar cómo funcionan en condiciones reales. Los choques se produjeron el miércoles por la noche y continuarán durante todo el día de este jueves para que los técnicos puedan seguir realizando pruebas de funcionamiento.
CERN dijo el jueves en una declaración que las colisiones eran una parte importante de las pruebas efectuadas antes de iniciar una nueva serie de experimentos a partir del mes próximo.
El laboratorio fue sometido a una modernización por 150 millones de dólares después de su primera etapa, que contribuyó a confirmar la existencia de una partícula subatómica elusiva, el bosón de Higgs.

En 2012, el LHC permitió uno de los mayores descubrimientos realizado hasta la fecha en el mundo de la física: demostrar empíricamente el Bosón de Higgs, lo que confirmó el Modelo Estándar en el que se basa la física de partículas. El Bosón, además, ayudó a explicar cómo los objetos tienen masa, y es considerado un elemento clave de la estructura fundamental de la materia, conocido como la “partícula de Dios”.
El CERN gastó cerca de 150 millones de dólares para mejorar la maquinaria durante su período de inactividad. “Es casi una máquina nueva”, comentó Rolf Heuer, director del Cern. “Tiene el poder para derretir 500 kilos de cobre. Y dos rayos juntos, una tonelada de cobre”, explicó.
El colisionador tiene la particularidad de poder hacer chocar entre sí dos haces de protones acelerados en sentidos opuestos al 99,99 por ciento de la velocidad de la luz, produciendo altísimas energías (aunque a escalas subatómicas) que permitirían simular algunos eventos ocurridos inmediatamente después del Big Bang.
El acelerador de partículas se puso finalmente en marcha después de que un cortocircuito obligara a detener la operación el pasado 21 de marzo. En los próximos años se espera encontrar por primera vez pruebas concretas de la existencia de la denominada materia oscura, así como información sobre su composición elemental.