Farc pagan hasta $1 millón a jóvenes en Antioquia por ejecutar ataques terroristas, denuncia el Ejército
–Los ataques terroristas ejecutados en el norte de Antioquia contra vehículos de servicio público y contra la infraestructura eléctrica habrían sido ejecutados por «incautos jóvenes» reclutados por la guerrilla de las Farc, con el atractivo del pago de hasta un millón de pesos por cada acción criminal.
Así lo aseguró el Comandante de la IV Brigada del Ejército Nacional, general Néstor Róbinson, quien advirtió que las Farc reclutan a estos jóvenes incautos ofreciéndoles el dinero y los obliga a cometer actos al margen de la ley.
“Hemos podido evidenciar que las personas que efectúan los atentados contra los vehículos salen de las cabeceras municipales y están pagando entre 400 mil y un millón de pesos y son jóvenes que desafortunadamente se están prestando para esto”, afirmó el oficial.
La nueva modalidad la ha venido adelantando el frente 36 de las Farc que opera en el norte antioqueño. De hecho, en los últimos tres años, en las carretera del departamento de Antioquia, han sido quemados 43 automotores, de ellos 17 buses de la empresa Coonorte.
Las pérdidas por estas acciones terroristas ascienden a más de 6 mil 200 millones de pesos.
De otro lado, el general Róbinson denunció que las Farc, además de continuar realizando reclutamiento forzoso de menores de edad, sigue sembrando minas, pese a los compromisos asumidos en la mesa de conversaciones de La Habana.
Precisamente en la vereda El Orejón del municipio de Briceño, en Antioquia, se inició recientemente el plan piloto de desminado humanitario, acordado en la capital cubana, tendiente a erradicar las minas antipersonal y remanentes de explosivos en cuatro áreas en riesgo en 12 mil metros cuadrados.
Como se recuerda, dos cabecillas de las Farc, entre ellos alias “Pastor Alape”, viajaron de Cuba a Colombia, para conjuntamente con delegados de la Dirección contra Minas del Gobierno y la ong Ayuda Popular Noruega, iniciar el delicado y dispendioso procedimiento.
Entonces, el jefe de la comisión negociadora del gobierno Humberto de la Calle advirtió que el desminado se iniciaba en el municipio de Briceño porque allí había «más artefactos explosivos que habitantes».
El responsable de esta dramática situación es precisamente el frente 36 de las Farc, el cual con sus artefactos explosivos, deja ya 48 víctimas mortales entre la población civil.