Tema del Día

Papa Francisco: Rezo y debemos rezar para que no se detenga el proceso de paz en Colombia

PAPA- RETORNO A ROMA
–El Papa Francisco reiteró su preocupación por las negociaciones de paz que adelanta el gobierno del presidente Juan Manuel Santos con la guerrilla de las Farc en Colombia y expresó: «Rezo y debemos rezar para que no se detenga este proceso».

El Pontífice se refirió nuevamente al conflicto armado colombiano en diálogo con los periodistas a bordo del avión en el que retornó a Roma, luego del periplo que realizó por Ecuador, Bolivia y Paraguay.

«Lo que me preocupa en este momento es que no se detenga el proceso de paz en Colombia, esto debo decirlo: yo me auguro que este proceso de paz siga adelante», señaló el Papa Francisco.

Agregó que «en este sentido, nosotros estamos siempre dispuestos ayudar» y al efecto advirtió que «hay muchas formas de ayuda, pero sería una cosa fea que no pueda ir adelante».

Antes de referirse al conflicto colombiano, el Pontífice hablo sobre la gestión echa por la iglesia alrededor del tema Estados Unidos y Cuba.

«Lo de Estados Unidos fue el Señor, dos cosas por casualidad y después fue solo», expresó Franscisco y luego hizo alusión a Venezuela, señalando que la Conferencia Episcopal «trabaja para hacer un poco de paz ahí también», aunque aclaró que «no hay ninguna mediación».

Finalmente dijo: «Después, Colombia, espero, rezo y debemos rezar para que no se detenga este proceso, es un proceso de más de 50 años ahí. ¡Y cuántos muertos! Oí que fueron millones. Y sobre Venezuela no sé nada más».

PAPA- DIALOGO AVION

DIALOGO DEL PAPA A BORDO DE AVIÓN

En primera instancia, se presentó ante los periodistas y les dio «¡Gracias a todos por su trabajo, que ha sido tan fatigoso!».

Las primeras tres preguntas, a las que el Santo Padre respondió en español, fueron las de periodistas de los países visitados, así:

Pregunta de Aníbal Velázquez, del Abc Color:

Santidad. Soy Aníbal Velázquez de Paraguay. Nosotros le agradecemos porque ha ya elevado el Santuario de Caacupé como basílica, pero en el Paraguay se pregunta la gente: ¿por qué Paraguay no tiene cardenal?; ¿cuál es el pecado de Paraguay, que no tenga cardenal? o en todo caso, ¿está lejos todavía de que tenga un cardenal?
Respuesta:

Bueno, no tener cardenal no es un pecado. La mayoría de los países del mundo no tienen cardenales. La mayoría. O sea, las nacionalidades de los cardenales, no recuerdo cuántas son, pero son minoría respecto a todo el conjunto. Es verdad, Paraguay no ha tenido ningún cardenal hasta ahora. No sabría darle la razón. A veces, para la elección de cardenales se balancean, se leen, se estudian los legajos de cada uno, se ve la persona, el carisma, sobre todo, del cardenal, que debería ser el consejero al Papa y asistir al Papa en el gobierno universal de la Iglesia. El cardenal, si bien pertenece a una Iglesia particular, es – y de aquí la palabra – incardinado a la Iglesia de Roma, y tiene que tener una visión universal. Esto no quiere decir que en Paraguay no haya obispos que la tengan, la pueden tener, pero como siempre hay que elegir hasta un número – uno no puede designar más de 120 cardenales electores – entonces, será por eso. Bolivia ha tenido dos. Uruguay ha tenido dos – dos, sí, Barbieri y el actual -. Algunos países centroamericanos tampoco han tenido, pero no es ningún pecado y todo depende de las circunstancias, las personas, el carisma para incardinarse. Y no quiere decir eso un menosprecio o que no tengan valor los obispos paraguayos. Hay obispos paraguayos geniales. Yo me acuerdo de los dos Bogarín que hicieron historia en Paraguay. ¿Por qué no fueron cardenales? Bueno, no fueron. No es un ascenso, ¿no es cierto? Yo me hago otra pregunta: ¿Merece Paraguay tener un cardenal, si miramos la iglesia del Paraguay? Yo diría, merecería tener dos, pero es por lo otro, no tiene nada que ver con los méritos. Es una Iglesia viva, una Iglesia alegre, una Iglesia luchadora y con una historia gloriosa.

Pregunta de Priscila Quiroga, de Cadena A y Cecilia Dorado Nava, de El Deber, de Bolivia:

Su Santidad, por favor, a nosotros nos interesa conocer su criterio en torno a si considera justo el anhelo de los bolivianos de tener una salida soberana al mar, de volver a tener una salida soberana al océano pacífico. Y Santo Padre, en caso de que Chile y Bolivia pidan su mediación ¿usted aceptaría?

Respuesta:

Lo de la mediación es una cosa muy delicada, y sería como un último paso. Es decir, Argentina vivió eso con Chile y fue realmente para evitar una guerra. Fue una situación muy límite y muy bien llevada por quienes la Santa Sede encargó – detrás de los cuales siempre estaba San Juan Pablo II interesándose -, y con la buena voluntad de los dos países, que dijeron: “probemos esto si va”. Y es curioso, hubo un grupo, al menos en Argentina, que nunca quiso esa mediación, y cuando el presidente Alfonsín hizo el plebiscito, sobre si se aceptaba la propuesta de mediación, obviamente que la mayoría del país dijo que sí, pero hubo un grupo que se resistió. Siempre cuando se hace una mediación difícilmente todo el país estaría de acuerdo, pero es la última instancia, siempre hay otras figuras diplomáticas que ayudan, en ese caso, facilitadores, etc.

En este momento yo tengo que ser muy respetuoso de esto porque Bolivia hizo un recurso a un tribunal internacional. Entonces, si yo en este momento hago un comentario – yo soy jefe de un Estado – podría ser interpretado como inmiscuirme o una presión, o algo. Tengo que ser muy respetuoso de la decisión que tomó el pueblo boliviano que hizo ese recurso. También sé que hubo instancias anteriores de querer dialogar. No tengo muy claro. El que me dijo una cosa por el estilo, que se estaba cerca de una solución, fue en tiempos del presidente chileno Lagos, pero lo digo sin tener datos exactos. Fue un comentario que me hizo el cardenal Errázuriz. Así que no quisiera decir una “macana” en eso.

También una tercera cosa que quiero dejar clara. Yo en la catedral de Bolivia toqué ese tema de una manera muy delicada, teniendo en cuenta la situación de recurso al tribunal internacional. Recuerdo perfectamente el contexto: “Los hermanos tienen que dialogar, los pueblos latinoamericanos dialogar para crear la patria grande, el dialogo es necesario”. Ahí me detuve, hice un silencio y dije: “Pienso en el mar”. Y continué: “diálogo y dialogo”. Creo que quedé claro que mi intervención fue un recuerdo a ese problema pero respetando la situación como está planteada ahora. Estando en un tribunal internacional no se puede hablar de mediación, ni facilitación, hay que esperar.

¿Es justo o no el anhelo de los bolivianos?

Respuesta:
Siempre hay una base de justicia cuando hay cambio de límites territoriales, y sobre todo, después de una guerra. Hay una revisión continua de eso. Yo diría que no es injusto plantearse una cosa de este tipo, ese anhelo. Yo recuerdo que en el año 61, estando en primer año de filosofía, nos pasaron un documental sobre Bolivia – un padre que había venido de Bolivia -, y creo que se llamaba: “Las doce estrellas”. ¿Cuántas provincias tiene Bolivia? (Le responden que son 9 departamentos) Entonces se llamaba: “Las 10 estrellas”. Y presentaba cada uno de los 9 departamentos, y al final, el décimo departamento, y se veía el mar sin ninguna palabra. Me quedó grabado, eso fue en el año 61. O sea que se ve que hay un anhelo. Claro, después de una guerra de ese tipo surgen las pérdidas y creo que es importante primero el diálogo, la sana negociación. Ahora, en este momento, el dialogo está detenido obviamente por este recurso a La Haya.

Pregunta de Fredy Paredes, de Tele Amazonas, de Ecuador:

Su Santidad, buenas noches, muchas gracias. El Ecuador estaba convulsionado antes de su visita, después de que abandonó el país, volvieron las personas que hacen oposición al gobierno a salir a las calles. Parece ser que su presencia en el Ecuador se quiere utilizar políticamente, especialmente por la frase que usted pronunció: “El pueblo del Ecuador se ha puesto de pie con dignidad”. Yo le pregunto de manera puntal, si es que es posible: ¿A qué responde esa frase? ¿Usted simpatiza con el proyecto político del presidente Correa? ¿Usted, cree que las recomendaciones generales que ha dado usted en la visita al Ecuador, con miras a alcanzar el desarrollo, el diálogo, la construcción de democracia, y a no continuar con la política del descarte, como usted la denomina, ya se practica en el Ecuador?

Respuesta:
Evidentemente que sé que había problemas políticos y huelgas, eso lo sé. No conozco los intríngulis de la política del Ecuador y sería necio de mi parte que diera una opinión. Después me dijeron que hubo como un paréntesis durante mi visita, lo cual lo agradezco porque es un gesto de un pueblo en pie, respetar la visita del Papa. Lo agradezco y lo valoro. Ahora, si vuelven las cosas, evidentemente que los problemas y las discusiones políticas siguen. Respecto a la frase que usted dice, me refiero a la mayor conciencia que el pueblo Ecuatoriano ha ido tomando de su valor. Hubo una guerra limítrofe con Perú no hace mucho. Hay historias de guerra. Después una mayor conciencia de la variedad de riqueza étnica de Ecuador. Y eso da dignidad. Ecuador no es un país de descarte, o sea que se refiere a todo el pueblo y a toda la dignidad de ese pueblo, que después de la guerra limítrofe, se ha puesto de pie y ha tomado cada vez más conciencia de su dignidad y de la riqueza de la unidad en la variedad que tiene. O sea que no puede atribuirse a una situación concreta. Porque esa misma frase – me comentaron, yo no lo vi – fue instrumentalizada para explicar ambas situaciones: que el gobierno ha puesto de pie a Ecuador o que se han puesto de pie los contrarios al gobierno. Una frase se puede instrumentalizar y en eso creo que hay que ser muy cuidadosos. Y le agradezco la pregunta porque es una manera de ser cuidadoso. Usted está dando un ejemplo de ser cuidadoso.

Si ustedes me permiten (esto como no me lo preguntaron son cinco minutos más de concesión que les doy si hacen falta). Es muy importante en el trabajo de ustedes la hermenéutica de un texto. Un texto no se puede interpretar con una frase. La hermenéutica tiene que ser en todo el contexto. Hay frases que son justo la clave de la hermenéutica y hay frases que no, que son dichas de paso o plásticas. Entonces, ver todo el contexto, ver la situación, incluso, ver la historia. Ver la historia de ese momento o si estamos hablando del pasado, interpretar un hecho del pasado con la hermenéutica de ese tiempo. O sea, las cruzadas: interpretemos las cruzadas con la hermenéutica como se pensaba en ese tiempo. Es clave interpretar un discurso, cualquier texto, con una hermenéutica totalizante, no aislada. Lo digo como ayuda para ustedes. Muchas gracias. Ahora pasamos al guaraní».

El Papa llegó después de las 13.30 horas al aeropuerto romano de Fiumicino con su séquito y los periodistas acreditados por la Oficina de Prensa de la Santa Sede, luego de un trayecto de 10.370 km, con una duración aproximada de 12 horas y 45 minutos.

Concluyó así su noveno viaje apostólico internacional que comenzó el pasado 5 de julio y que le llevó en primer lugar a Ecuador, después a Bolivia y finalmente a Paraguay.

Como suele ser habitual antes y después de un viaje de Papa Francisco, el Pontífice se dirigió a la Basílica de Santa María la Mayor a su llegada a Roma y oro a la Virgen. También dejó un racimo de flores blancas y amarillas.

En su trayecto de regreso a la ciudad eterna desde Asunción, el avión sobrevoló los países de Bolivia, Brasil, Cabo Verde, Marruecos y España, a todos ellos les fue enviado un telegrama donde el Papa Francisco muestra su cariño y respeto.

Al presidente de la República de Paraguay, Horacio Manuel Cartes, le agradece todo el afecto que ha vivido en esta nación y añade que le pide al Señor para que puedan progresar en la armonía.

Al presidente del Estado plurinacional de Bolivia, Evo Morales, le reitera su agradecimiento por todo lo vivido y escribe en el telegrama que ora para que tengan “una armoniosa convivencia y una paz estable”.

El Obispo de Roma deseó también a Brasil un «futuro tranquilo y feliz» mediante el mensaje que dirigió a la presidenta Dilma Rousseff, «Regresando de la visita que llevó a encontrar a tantos hermanos en Ecuador, Bolivia y Paraguay, saludo a vuestra excelencia deseando a Brasil un futuro tranquilo y feliz para sus hijos», escribió. Y aseguró que lleva en su corazón a este pueblo y pide al Señor copiosas gracias para todos, que les ayuden a progresar en fraternidad.

Y dirigido a su Majestad Felipe VI Rey de España, también envió un mensaje al pueblo español donde decía que pide por abundantes dones celestiales para que los ayuden a vivir en armoniosa convivencia.