La investigación fue publicada en la revista ‘American Cancer Society’, y concluye que el consumo de carne a la parrilla puede aumentar el riesgo de Carcinoma de Células Renales (CCR), el tipo más común de cáncer de riñón.
La investigación comparó la dieta de 659 pacientes con carcinoma de células renales con la de 699 personas sanas y encontró que, aparte de la dieta, las variantes genéticas también juegan un papel en la susceptibilidad de las personas a los efectos nocivos de los productos químicos cancerígenos.
«El carcinoma de células renales es más frecuente en los países con ingresos más altos que en las zonas menos desarrolladas del mundo y por esto parece probable que sea causada en parte por el estilo de vida occidental», señaló el doctor Ian Johnson, del Instituto de Investigación de Alimentos.
Anteriormente la Organización Mundial de la Salud y la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer informaron de que la carne procesada y la carne roja pueden causar cáncer.
El carcinoma de células renales, el tipo más común de cáncer de riñón, ocurre cuando se forman células malignas en los túbulos del riñón. Los síntomas de esta enfermedad incluyen sangre en la orina, dolor en un costado y la aparición de masa abdominal.
El informe de los investigadores por supuesto es muy técnico, pero advierte los siguientes antecedentes: mutágenos Carne de cocción, incluyendo aminas heterocíclicas (HCA) y los hidrocarburos aromáticos policíclicos (HAP), se forman como resultado de la cocción de la carne, la preparación, y el nivel de cocción y pueden aumentar el riesgo de carcinoma de células renales (CCR).
Hemos utilizado los datos de un estudio de casos y controles en curso para evaluar la asociación entre mutágenos carne de cocción y el riesgo de CCR. Se evaluó la modificación de estas asociaciones por factores conocidos y sospechosos RCC de riesgo como el tabaquismo, la obesidad, el consumo de alcohol, la actividad física y la hipertensión, así como las variantes genéticas establecidas identificados a través de estudios de asociación de genoma completo (GWAS).
Métodos: Se investigaron la ingesta dietética de cuatro mutágenos carne de cocción entre 659 casos de CCR incidencia reclutados de la Universidad del Centro Oncológico MD Anderson de Texas en Houston, Texas y 699 controles sanos reclutados a través de la marcación de dígitos al azar. Evaluamos la asociación de HAP admisión / HCA sobre el riesgo de CCR, y examinó si las asociaciones varía por factores de riesgo conocidos y sospechosos de RCC y la susceptibilidad genética variantes identificadas previamente de GWAS. La odds ratio (OR) y los intervalos de confianza del 95% (IC) se calcularon utilizando terciles de ingesta dietética HAP / HCA de ajustar por la ingesta total de energía, consumo de frutas y hortalizas, la edad, el género, así como los factores de riesgo de CCR conocidos o sospechosos.
EMBUTIDOS Y CARNES ROJAS
El pasado 26 de octubre se reveló el estudio de la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer de la Organización Mundial de la Salud, OMS, el cual clasificó las carnes procesadas o “embutidos” como “cancerígenas para los seres humanos” y las carnes rojas como “probablemente cancerígenas”.
Sobre las carnes procesadas o embutidos, el organismo señala que la decisión se basó en evidencia suficiente de que el consumo causa cáncer colorrectal y que también se han visto asociaciones con los cánceres de pancrear y de próstata.
En el caso de las carnes rojas, el informe advierte que se clasificó como probablemente cancerígena porque hay evidencia limitada de que causa cáncer en los seres humanos y fuerte evidencia mecanicista apoyando un efecto cancerígeno.
Explica que la carne procesada se refiere a la carne que se ha transformado a través de la salazón, el curado, la fermentación, el ahumado u otros procesos para mejorar su sabor o su conservación.
Al efecto cita perros calientes o hot-dogs, salchichas, jamón y también salas a base de carne.
Ahora, por “carnes rojas” el informe precisa que debe entenderse “todos los tipos de carne provenientes de tejidos musculares” de mamíferos, incluyendo la carne vacuna, porcina, ovina, equina y caprina.
CUANTOS TIPOS DE CÁNCER HAY
La lista es larga. Veamos algunos de ellos:
Cáncer de colon y recto
Cáncer de cuello uterino
Cáncer de endometrio
Cáncer de estómago
Cáncer de esófago
Cáncer de huesos
Cáncer de hígado
Cáncer de laringe y de hipofaringe
Cáncer de origen primario desconocido
Cáncer de orofaringe y de cavidad oral
Cáncer de ovario
Cáncer de piel – Células basales y células escamosas
Cáncer de piel tipo melanoma
Cáncer de próstata
Cáncer de pulmón microcítico (células pequeñas)
Cáncer de pulmón no microcítico (células no pequeñas)
Cáncer de páncreas
Cáncer de riñón
Cáncer de seno
Cáncer de testículo
Cáncer de tiroides
Cáncer de vagina
Cáncer de vejiga
Cáncer de vesícula biliar
Enfermedad de Hodgkin
Leucemia en niños
Leucemia linfocítica aguda (adultos)
Leucemia linfocítica crónica
Leucemia mieloide (mielógena) aguda
Leucemia mieloide (mielógena) crónica
Linfoma no Hodgkin
Linfoma no Hodgkin en niños
Mieloma múltiple
Sarcoma – Cáncer de tejidos blandos en adultos
Sarcoma uterino
Síndromes mielodisplásicos
Tumores de encéfalo y de médula espinal en adultos
