El alcalde de Bogotá, Gustavo Petro, afirmó que de la Bogotá Humana se tiene que pasar a una Colombia Humana, donde se destaque la lucha social y política por cambiar las relaciones con la naturaleza y generar una conciencia sobre los derechos de la naturaleza.
De acuerdo con Petro, una de las grandes luchas de Bogotá Humana no fue combatir la segregación social, sino buscar un ordenamiento de la ciudad alrededor del agua como una forma de mitigar los efectos del cambio climático.
“Cuando nos atrevimos en el tercer gobierno de la izquierda a planear como política pública, incluso electoral, que la ciudad tenía que adaptarse al cambio climático y mitigar el cambio climático no sabíamos la lucha y la confrontación en la que nos íbamos a meter”, afirmó Petro.
A lo anterior, agregó: “De la Bogotá Humana tenemos que pasar a la Colombia Humana, y quizás repensar nuevos discursos, de nuevas maneras de tratar el planeta, la cultura, la humanidad, la sociedad, el agua y el territorio bien nos puede plantear una alternativa a un modelo que basado sobre el carbón y el petróleo, que basado sobre la destrucción del territorio, que basado sobre la destrucción de los seres humanos, que esclavizado por la codicia como eje motor de la acción política, incluso del Estado, nos puede conducir a la destrucción como sociedad”.
Destacó que su Gobierno se comprometió a fondo en la lucha por una sociedad más justa, lo que generó resultados positivos en la capital en materia de reducción de la pobreza.
“Nosotros decidimos abordar a profundidad la lucha en contra de la segregación social, un acumulado de luchas sociales nos acompañaban en ese esfuerzo. Bogotá era una ciudad que en el 2003 tenía el 50% de sus habitantes en la pobreza, y en la cuarta parte en la extrema pobreza. Hoy entregamos la ciudad con una pobreza del 8% y una extrema pobreza del 0,9% Lo que ha transcurrido en esa década larga es una revolución social, pero es una revolución social”, puntualizó.

Los comentarios están cerrados.