En Cartagena quedó prohibido el baile de «champeta» y otros ritmos eróticos entre niños y niñas
–Los niños y niñas de Cartagena de Indias no podrán bailar la ya tradicional «champeta» ni otros ritmos «eróticos» que afecten su desarrollo sexual normal, según un Acuerdo que aprobó el Concejo de la ciudad.
La iniciativa fue aprobada por una votación mayoritaria de 16 votos bajo el siguiente título: “Acuerdo que establece la prevención de actos de erotización temprana, o de cualquier acto que afecte la debida formación general del derecho sexual y reproductivo de los niños y niñas en el Distrito de Cartagena y sus corregimientos”.
Según el texto del Acuerdo–que pasará ahora a sanción del alcalde de la Ciudad Heroica, “la erotización de niños, niñas, se refiere a toda forma de exacerbación del erotismo en estos. Esta se manifiesta en la inculcación de poses, actitudes y modos de comportarse propios del erotismo adulto”.
Además señala que “el abuso de una situación de dependencia, se refiere a aprovechar o tomar ventaja de la inocencia, candidez y dependencia de la niñez, para coaccionar o someter su voluntad en la participación de toda forma de erotización de niños y niñas”.
Al efecto, el Acuerdo establece claras normas «para prevenir la participación de niños y niñas en actos que incidan en la erotización en el Distrito con la adopción del Código de la Infancia y la Adolescencia, entendiendo por niño o niña, personas entre 0 y 12 años y por adolescentes las personas entre 12 y 18 años de edad.”
En síntesis, la iniciativa prohíbe que en las jornadas culturales de las Instituciones Educativas tanto de carácter oficial como privado se practiquen actos que incidan en la erotización y corresponderá a la Secretaría de Educación Distrital velar porque se cumpla estrictamente la norma.
El proyecto originalmente presentado por el concejal de Cambio Radical Antonio Salim Guerra, sólo prohibía el baile erótico, pero luego fue ampliado a «todos los actos que afecten el desarrollo sexual normal de los niños», sin hacer especificaciones concretas.
El ponente de la iniciativa fue el concejal César Pión, quien sustentó en su informe que los bailes eróticos, entre ellos el de la «champeta»–ritmo que surgió en 1930, pero que entró en furor hacia 1980–, despiertan de manera temprana el deseo sexual en los niños y niñas y la consecuencia inmediata son los embarazos a temprana edad, los cuales–precisó– por no ser un embarazo no buscado o deseado termina siendo rechazado, violentado o en el peor de los casos, interrumpido a través del aborto.
Y concluyó que con el Acuerdo “se protegerá a niños y niñas, como también a la mujer la cual consciente o inconscientemente, es ridiculizada de forma violenta, convirtiéndola incluso en un objeto o mercancía sexual, prevenir los embarazos en adolescentes, disminuir los actos violentos contra menores de edad y contra la mujer y disminuir la incidencia de abortos en la ciudad de Cartagena”.
La disposición establece finalmente que la Secretaría de Educación y la Escuela de Gobierno y Liderazgo iniciarán campañas pedagógicas para crear conciencia en los padres de familia y estudiantes en todo lo referente a la educación sexual para prevenir actos de erotización temprana.
LA CHAMPETA
Sobre la champeta, encontramos un artículo de Edelmiro Franco, que retrata con gran exactitud su origen, lo que ha significado culturalmente para Cartagena y regiones caribeñas aledañas, así como la forma como se siente y se baila.
Al efecto, destaca cómo este ritmo se ha convertido en un fenómeno musical, donde la sensualidad, plasticidad y erotismo de sus movimientos revelan la influencia de la cultura africana.
Este ritmo que nace en los barrios pobres de Cartagena está muy vinculado a la cultura de San Basilio de Palenque, primer pueblo afro de América en lograr la libertad en el siglo XVII. Hoy, el negro cartagenero sigue luchando por romper las cadenas de la pobreza y la discriminación a través de la Champeta, subraya.
Inicialmente se conoció como “Terapia Criolla” y se llamó así porque sentían que era una forma relajante de olvidar los problemas y la crisis económica de los barriadas populares.
La letras de las canciones se refieren a vivencias, amores perdidos, conquistas, rechazos, sueños y alegrías de una comunidad alejada de la Cartagena turística, donde la economía y el progreso no se conocen.

El género Terapia es una fusión de ritmos africanos como el soukous, highlife, mbquanga y juju, sin dejar a un lado el toque antillano del reggae, zouk, soca y calipso, con algo de folclor como bullerengue y mapalé.
Pero poco a poco se fue transformando, hasta llegar a lo que es hoy: la Champeta. El término “Champetúo” ya era utilizado en Cartagena de manera discriminatoria por la élite de la ciudad para referirse a los afrodescendientes que vivían en los barrios pobres.
De todo esto sale una base rítmica musical que prevalece sobre las líneas melódicas y armónicas, convirtiéndola en una cadencia bailable y contagiosa.
La danza se ejecuta en pareja de dos maneras. Una conocida como ritmo “urbano” con movimientos de cuerpos separados, que convoca al jolgorio.
La otra es la “criolla”, que es muy sensual. Es un baile en donde las parejas juntan sus cuerpos como si fueran uno, con las piernas entrelazadas, movimientos suaves y sensuales que lleva a la pareja a permanecer en un solo sitio.
Alrededor de este ritmo no solo se gesta toda una cultura musical, sino una forma de bailar, de comunicarse, de vestir, de caminar, de enfrentarse a la sociedad y hasta de organizar “perreos” (fiestas).
Las presentaciones iniciales de la Champeta se hacen en el mercado de Bazurto y sonaban solo en los “picós” (pick up), como única maquinaria de mercadeo.
Los Pick Up son unos parlantes gigantes que cuando suenan ponen a temblar el piso y la música corre suave por las venas. Es así como la radio de la ciudad se vio obligada a ponerlo a sonar en su dial, y ganó espacio social, pues la Champeta la escuchan y la sienten con fervor las élites, en particular la juventud de todos los estratos sociales.
El éxito de este ritmo no se hizo esperar no solo a nivel nacional sino internacional. La multinacional Sony Music puso en marcha sus servicios de marketing y los grupos musicales empezaron a grabar de manera profesional.
La calentura es tan fuerte que el presidente Juan Manuel Santos, para animar el lanzamiento de su campaña de reelección, invitó a Mr. Black para que fuera el espectáculo central del evento en la ciudad de Barranquilla y captar los votos del Caribe, concluye el informe.

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