Internacional

EEUU. y Cuba restablecen vuelos comerciales directos, pero sigue el bloqueo económico

Cuba y EEUU correo postal–Los gobiernos de Estados Unidos y Cuba decidieron restablecer los vuelos comerciales directos suspendidos durante décadas, al culminar este jueves intensas negociaciones, que coincidieron con el primer aniversario del inicio de conversaciones para normalizar relaciones diplomáticas, sobre lo cual el régimen de los hermanos Castro afirmó: Buen año de comienzo, pero el bloqueo no ha terminado.

El restablecimiento de vuelos comerciales se concretó en las conversaciones finales realizadas desde el pasado 14 de diciembre en Washington. Sin embargo, el turismo sigue prohibido para los ciudadanos estadounidenses debido al embargo. Mientras se levanta el bloqueo, para los estadounidenses solo esta permitido viajes familiares o gubernamentales, de organizaciones intergubernamentales, medios de comunicación, centros de investigación, proyectos educativos, religiosos y médicos.

Este es el segundo acuerdo logrado en este mes de diciembre, pues el día 10, reunidos en Miami, se acordó el restablecimiento del Servicio Postal Directo del que «se ultiman detalles logísticos» y operacionales «para poder iniciar los vuelos para el transporte del correo postal directo entre Cuba y EE.UU.», resaltó Josefina Vidal, directora general de Estados Unidos en la Cancillería cubana.}

Al hacer un balance del año transcurrido desde el anuncio bilateral de la decisión de restablecer relaciones diplomáticas, Vidal destacó que se han obtenido avances que marcan la diferencia con etapas precedentes y habló de progresos importantes en el plano político-diplomático y de la cooperación bilateral, no así en las comerciales y económicas, donde apenas hay resultados visibles, dijo.

En esta última esfera solo se han suscrito dos contratos de servicio entre Etecsa y dos compañías de telecomunicaciones de EE.UU., y consideró que las medidas positivas anunciadas por el presidente Obama que modifican algunos aspectos del bloqueo tienen un alcance limitado, porque el propio bloqueo entorpece su implementación, señaló.

En los avances del campo político-diplomático relacionó los dos encuentros entre los presidentes y entre los cancilleres, las visitas de funcionarios de alto nivel y la apertura de las Embajadas respectivas tras el restablecimiento oficial de las relaciones el pasado 20 de julio.

También mencionó que esa decisión estuvo antecedida por la rectificación de la injusta inclusión de Cuba en la lista de «países patrocinadores del terrorismo», e hizo mención del incremento de la cooperación en temas de interés mutuo, como la seguridad aérea y de la aviación, el salvamento marítimo y aeronáutico, el enfrentamiento al narcotráfico, la emigración ilegal, el tráfico de emigrantes y el fraude migratorio.

En la reflexión sobre lo acontecido en el año no faltaron las conversaciones regulares entre los mandos militares de Cuba y los de Estados Unidos en la Base Naval en Guantánamo, y las nuevas áreas de cooperación bilateral identificadas como son la Protección del Medio Ambiente, la Seguridad Marítimo Portuaria, la Salud y la Aplicación y Cumplimiento de la Ley.

Cerró ese capítulo de los avances con los diálogos sobre el cambio climático, las compensaciones mutuas, la trata de personas y los derechos humanos, «que es un área en la que ustedes saben tenemos profundas diferencias, pero hemos decidido iniciar estos intercambios sobre la base del respeto y la reciprocidad», y aseguró que en este mismo momento se intercambian borradores sobre el enfrentamiento al narcotráfico.

La clave del éxito de todo este proceso está en el respeto de uno a otro Gobierno en todas las negociaciones y el trato de igual a igual. Siempre primó el respeto, enfatizó Josefina Vidal, «el diálogo profesional y respetuoso entre los dos países basado en la igualdad y la reciprocidad».

Aunque puntualizó en las políticas de una época pasada que todavía se mantienen en relación con Cuba, reafirmó la disposición y la voluntad cubanas para seguir avanzando en el acercamiento y en la construcción de una nueva relación con Estados Unidos, porque «pensamos realmente que un modelo de coexistencia civilizada será la mejor contribución que nosotros podremos dejar a las presentes y futuras generaciones de Cuba y EE.UU. y a toda la región».