
La ciudad de Medellín ahora se convirtió en el epicentro de la problemática de inmigrantes irregulares que están llegando al país con el fin de cruzar a Centro América para luego llegar a los Estados Unidos.
De acuerdo con las autoridades, 70 inmigrantes irregulares permanecen a las afueras de Migración Colombia en el barrio Las Violentas, suroccidente de Medellín, a las espera de recibir un salvo conducto que les permita salir del país.
“Estoy aquí desde el domingo. Estoy buscando un salvo conducto para poder salir de Colombia y llegar a Panamá. Queremos trabajar para tener una vida mejor. Es muy difícil porque la gente está durmiendo bajo la lluvia”, afirmó uno de los extranjeros.
Frente a esta situación, los vecinos del barrio Las Violetas se han solidarizado con los extranjeros, en su mayoría, haitianos, cubanos y africanos, ya que les han regalado comida y plásticos, pues los inmigrantes duermen en la calle.
Por otro lado, en Turbo, Urabá antioqueño hay escasez de víveres y agua potable, y podría salirse de control el sostenimiento de los 400 inmigrantes irregulares, varados por el cierre de la frontera con Panamá.
Según con el secretario de Gobierno del municipio, Emélides Muñoz, no se han reportado enfermedades graves, hay cuatro personas con afecciones diarreicas y 24 con molestias respiratorias. Sin embargo, han recibido atención médica, sin mayores complicaciones.
En el departamento del Chocó, desde el cierre de la frontera, unas mil personas que llegaron desde Cuba, Haití y África han cruzado por Acandí, para continuar su travesía hacia Estados Unidos y diariamente.


