
Así lo manifestó el subintendente Giovanny Tovar, quien asegura tener miedo por los testimonios que ha revelado a la Fiscalía General acerca de la muerte del grafitero de Bogotá, Diego Felipe Becerra.
Luego de un preacuerdo con el ente acusador, el subintendente Tovar informó que ha recibido amenazas de muerte con las que quieren obligarlo a mentir y no contar la verdad, dijo el oficial: «exigen que me quede callado, que no cuente nada de lo que pasó ese día».
El uniformado señaló que lo amenazan para que no cuente los hechos que llevaron a la manipulación de la escena del crimen.
El acuerdo que hizo con la Fuscalía estipula que debe contar lo que pasó la noche de los hechos con el fin de que la justicia lo condene solamente a ocho años y le deje pagar la pena en su domicilio, pero el subintendente expresa que teme por su vida, más cuando, según él, el Estado no le ha brindado la protección adecuada.
Tovar agregó que: «no sé hasta donde esto tenga comprometimiento o inconveniente al confirmar lo que pasó, pero me siento solo, no me han brindado protección, me da miedo de lo que pueda pasar».
Además se conoció que el principio de oportunidad deberá ser avalado por un juez de la República el próximo 30 de agosto.

