Al parecer, se abusó del artículo 85 al extralimitarse en la convocatoria a sesiones extraordinarias y se aprobó un proyecto de ley previa dicha instalación, como lo exige el artículo 87 de la Ley Quinta.
Así lo denunció el senador Alfredo Ramos Maya al indicar que, la Ley Quinta de 1992 especifica en su artículo 87 que: Al día siguiente de instaladas las sesiones del Congreso, cada una de las Cámaras se reunirán por separado en el recinto legislativo destinado para ello, a fin de dar comienzo a su labor constitucional, lo que significa, según Ramos «que ayer se aprobó en las comisiones primeras conjuntas un proyecto, el famoso Fast Track, antes de instaladas las sesiones y esto es ilegal».
En la instalación de las sesiones extraordinarias en el Congreso de la República hubo un detalle que pasó de agache. La ilegalidad de la misma. Detalle de suma importancia ya que la citación se realizó sin especificar con antelación los proyectos a debatir durante ese lapso y se aprobó, en las comisiones primeras conjuntas, un proyecto de ley antes de instaladas las sesiones, por lo que se convierte en ilegalidad la convocatoria al Fast Track.
Como si fuera poco, el Gobierno Nacional se excedió con el artículo 85 al extralimitarse en la convocatoria ya que, tal como reza la Ley: Son sesiones extraordinarias, las que son convocadas por el Presidente de la República, estando en receso constitucional el Congreso y para el ejercicio de atribuciones limitadas, sin embargo, «en el momento de la instalación en la plenaria del Senado nunca se puntualizó las iniciativas a discutir, por lo que se está abusando de un derecho que tiene el Presidente de la República, de citar a sesiones extraordinarias para una cantidad ilimitada de temas que no se han especificado, no hay precisiones para debatir», explicó el senador antioqueño.