Santos reafirma la meta de erradicar no menos de 100 mil hectáreas de cultivos ilícitos
–En tácita respuesta al último informe del gobierno estadounidense, en el que se afirma que Colombia batió el récord de cultivos de hoja de coca con 188 mil hectáreas sembradas, el presidente Juan Manuel Santos aseguró que su gobierno se propone erradicar no menos de 100 mil hectáreas de cultivos ilícitos.
«Hay un plan concreto y medible para que el país deje de ser la primera exportadora de cocaína en el mundo» advirtió el primer mandatario.
El hecho es que la Oficina de la Política Nacional para el Control de Drogas de La Casa Blanca, además de reseñar que la siembra de hoja de coca en Colombia en 2016 subió a 188 mil hectáreas, señaló que la oferta de cocaína colombiana pasó de 520 toneladas métricas en 2015 a 710 toneladas en el año pasado, lo que significa un incremento del 37 por ciento.
El jefe del Esatdo señaló que la meta de erradicación de cultivos ilícitos es de no menos de 100 mil hectáreas, tarea que dijo, será encomendada a “nuestro próximo vicepresidente, el general Óscar Naranjo”, quien asume el cargo en reemplazo de Germán Vargas Lleras, quien renunció para no inhabilitarse políticamente para las elecciones del 2018.
Durante el balance de infraestructura, vivienda y saneamiento básico efectuado en Corferias, el presidente Santos dijo que para alcanzar esa cifra, 50 mil hectáreas serán erradicadas de manera forzada y las otras 50 mil por erradicación voluntaria en desarrollo de los acuerdos de paz”.
Así mismo, expresó su preocupación por el aumento en el país de cultivos ilícitos, que “puede explicarse por diversas razones, pero que no quiere decir que hayamos bajado la guardia”.
Precisó que durante el 2016 las autoridades se incautaron de 380 toneladas de cocaína, cifra que calificó como “histórica”, agregó que su gobierno “ha extraditado cerca de 1.200 personas, la mayoría por delitos relacionados con el narcotráfico, más que ningún otro gobierno”.
“Sin embargo, a pesar de todos los esfuerzos y sacrificios, a pesar del impulso que representó el Plan Colombia, seguimos siendo el primer país exportador de cocaína del mundo. Nunca hemos dejado de serlo”, afirmó.
No obstante, el Presidente aseveró que tal situación cambiará porque gracias al acuerdo con las Farc se podrá llegar a territorios antes de difícil acceso para ofrecer “una verdadera alternativa a los campesinos cocaleros, una solución estructural a las comunidades”.
“Tenemos en marcha un plan concreto y medible, con zanahoria y garrote. Así lo entendieron el Secretario de Estado Adjunto para Narcóticos y Seguridad de los Estados Unidos, William Brownfield, con quien estuve la semana pasada, y una importante delegación de senadores de ese país que también nos visitó hace unos días”, dijo.
Expresó, finalmente, que el país tiene la gran oportunidad para atacar con mayor contundencia y eficacia “el negocio del narcotráfico que ha sido el combustible de la violencia y la corrupción en Colombia”.
